CUENTOS AL DIA  Buenos  Aires

Periodico de narración oral

 

Número  135  /  mayo 2011  / Año  13

Fundado por Marta Lorente y José Campanari

Dirección Marta Lorente

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Cuentos al día no podia estar ausente en el mayor cuento de hadas que nos toca vivir

 

 

De nuestros enviados especiales

 

El pncipe Guillermo, segundo en lanea de sucesn a la Corona británica, y su prometida, la plebeya inglesa Kate Middleton, se casaron este viernes 29 en la Abaa de Westminster, en el centro de Londres, en una ceremonia religiosa cargada de pompa y tradición seguida por millones de televidentes en todo el mundo, y que según los últimos sondeos mejoró la imagen pública de la Realeza.
 La boda real, que recordó el popular casamiento de los padres de Guillermo, el pncipe Carlos y Lady Di, en 1981, y fue pagada por la reina Isabel II y por la familia de la novia, comena las 11:00 hora local en la medieval Abaa y culminó con una fiesta con cena y baile para 300 invitados especiales en el Palacio de Buckingham.
A la fiesta, que se estima cosal menos 5 millones de dólares, sin contar con los gastos por seguridad, asistieron los miembros principales de la Familia Real británica, la familia de la noviacomo también amigos y allegados.
Fueron invitados además 46 miembros de la Realeza extranjera

Entre las celebridades y personalidades del mundo del espectáculo y el deporte asistieron el futbolista David Beckham, el cantante Elton John junto a su marido, David Furnish, así como el cineasta británico Guy Ritchie..
Otros invitados conocidos son Mr Bean amigo del pncipe Carlos y conocido por el personaje de televisn.

 

 

 

 

 

 

 

 

           

 

Y volviendo a lo terrenal

 

 

1º de mayoa del Trabajador

¡Feliz dia laburantes!

 

 

En noviembre de 1884 se celebró en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor, en el que se propuso que a partir del 1º de mayo de 1886 se obligaa a los patronos a respetar la jornada de 8 horas y, si no, se iría a la huelga. 
En 1886, el Presidente de los Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo las 8 horas de trabajo diarias. Como esta ley no se cumplió las organizaciones laborales y sindicales de Estados Unidos se movilizaron. Llegada la fecha, los obreros se organizaron y paralizaron el país productivo cons de cinco mil huelgas. 
El episodios famoso de esta lucha fue el funesto incidente de mayo de 1886 en la Haymarket Square de Chicago: durante una manifestación contra la brutal represn de una reciente huelga una bomba provocó la muerte de varios policías. Aunque nunca se pudo descubrir quién fue el responsable de este atentado, cuatro líderes anarquistas fueron acusados, juzgados sumariamente y ejecutados. 
En julio de 1889, la Segunda Internacional instituyó el "Día Internacional del Trabajador" para perpetuar la memoria de los hechos de mayo de 1886 en Chicago. Esta reivindicación fue emprendida por obreros norteamericanos e, inmediatamente, adoptada y promovida por la Asociación Internacional de los Trabajadores, que la convirtió en demanda con de la clase obrera de todo el mundo.
El Congreso de
Pas de la Segunda Internacionaacordó celebrar el "Día del Trabajador" el 1º de mayo de cada año.
 
Desde 1890, los partidos políticos y los sindicatos integrados en la Internacional han dirigido manifestaciones de trabajadores en diversos países en petición de la jornada de 8 horas y como muestra de fraternidad del proletariado internacional. 
Este origen reivindicativo y de lucha obrera se asocia con el 1º de mayo, cuya celebración ha pasado por diversos avatares según el país y su régimen político. En la actualidad, casi todos los países democráticos lo festejan, mientras que los sindicatos convocan a manifestaciones y realizan muestras de hermandad. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿El pueblo? quiere saber de que se trata.

Plaza vaa, Gente como uno

 Félix  Luna

Imaginemos una nublado y medio lluvioso, de esos que son tan frecuentes en el otoño porteño. Imaginemos que un vecino resuelve pasarlo junto al río, pescando. Con sábalo o algún bagre, a la tardecita regresa a su casa. Su mujer le pregunta si trae alguna noticia, si vio algo novedoso. El hombre le dice que no: todo lo que hizo fue tirar lanea en las toscas. Ese día podría haber sido el 25 de Mayo de 1810 y ese porteño pudo haber sido uno de los tantos que no se enteró de nada de lo que ocurrió en aquella jornada.
El cabildo abierto del 22 de mayo reuna menos de quinientos vecinos y Buenos Aires tenía, en ese momento casi 40.000 habitantes. Es decir que sólo el 1 por ciento de la población participó de aquella trascendental reunn en la que se asentaron las bases conceptuales y jurídicas que fundamentaan el relevo del virrey y su reemplazo por una junta designada ­o más bien, asentida­ por el pueblo. Es probable, entonces, que la asamblea reunidas o menos tumultuosamente frente al Cabildo en la mañana del 25 de Mayo, no haya tenido un rating muy superior: 1000 o 1500 vecinos, como máximo. Nuestro pescador habría formado parte, pues, de la enorme mayoría que nada tuvo que ver con la transición del sistema colonial a un régimen nuevo, implícitamente comprometido con la independencia de estas tierras.
Naturalmente, la escasez de participación popular no resta al 25 de Mayo la enorme importancia que tuvo, por varios motivos. En primer lugar, deponer a un representante del rey y reemplazarlo por un cuerpo colegiado era algo insólito y atrevido aunque Cisneros no representara al monarca español sino al organismo que gobernaba en España a su nombre, en vista de la cautividad de Fernando VII. Y aunque esta fuera, en realidad, la segunda oportunidad en que ocurría un hecho como este en Buenos Aires, pues cuatro años atrás una pueblada haa exigido la deposición de Sobremonte por su incompetencia y cobardía frente a la invasn inglesa. Pero en 1806 esa verdadera revolución paso casi inadvertida entre las luchas por la Reconquista; ahora, en 1810, el derrocamiento del virrey era el resultado de un tranquilo y racional debate entre unos pocos vecinos, "la parte más sana y principal" de la capital del virreinato.
En segundo lugar, lo que ocurrió el 25 de Mayo fue muy importante porque de algún modo significó la presencia activa de los militares criollos en el proceso político. Las milicias populares que se haan levantado en Buenos Aires desde 1806 estaban compuestas por criollos y por españoles, divididos en regimientos según sus lugares de origen. Pero en esos cuatro años se haan vivido procesos muy diferentes en los cuerpos peninsulares y en los criollos. Aquéllos estaban integrados por comerciantes y artesanos, para quienes el oficio de las armas era una molestia; los criollos, en cambio, por ser pobres, se haan tomado muy en serio sus nuevas profesiones de soldados, vivían de sus sueldos y raciones y concurrían puntualmente a los ejercicios. En poco tiempo adquirieron una capacidad de fuego temible y esta superioridad se vio en enero de 1809, cuando Liniers reprimió fácilmente, con su ayuda, el conato de golpe organizado por el alcalde Alzaga. Ahora, en mayo de 1810, fueron los Patricios quienes hicieron la guardia de la Plaza, dejando entrar a los adictos y rechazando suavemente a los adversarios. Los "fierros" los tenían los regimientos criollos y esta circunstancia fue decisiva para apurar el derrocamiento del virrey Cisneros.
Y una tercera circunstancia notable: tanto en la reunn abierta del 22 como en el compromiso adquirido el 25 de Mayo por los componentes de la Junta, se dejó claramente sentada la necesidad de convocar a los representantes del pueblo de las restantes ciudades del virreinato para que homologaran lo decidido por el de Buenos Aires. Si éste haa obrado como lo hizo era por razones de urgencia, como "hermana mayor" -según dijo Paso­. Pero se reconocía la necesidad de que un paso tan trascendente quedara avalado por el pueblo del virreinato. Y en este reconocimiento venía implícita la idea de federalismo y también la noción de la integridad del virreinato.
De nada de esto, claro está, pudo enterarse el vecino que en la tarde de esa jornada regresó a su casa con un par de pescados colgando de su hombro... Pero seguramente tardó muy poco tiempo en advertir que lo sucedido ese día también involucraba su propia vida. Porque de comienzos tan triviales como el de esta revolución burguesa y municipal, pueden venir consecuencias tan drásticas como la que conlleva la creación de una nueva Nación. Nadas ni nada menos.

 

 

El 25 de mayo de  nuestra infancia va asociado casi obligatoriamente al Cabildo para armar del Billiken, a las imágenes de los paraguas frente al Cabildo y a pregones como:

 

Mazamorra dorada 
para la na mimada, 
mazamorra caliente 
para la abuela sin diente.

 

Empanadas bien sabrosas 
para las buenas mozas. 
Empanadas bien calientes 
para todos los valientes

 

Pero hoy sinceramente no creemos que los pregones se hayan oido cerca del cabildo. Para esa epoca dudamos que ya existieran los buscas que aparecen en toda reunn pública vendiendo choripanes o vuvuzelas.

Por otro lado, confesemos, ¿quien probo o al menos sabe de la mazamorra?

 

Para superar este deficit historico va una receta patria:

 

Mazamorra

Ingredientes

- Un litro de leche.
- Dos litros de agua.
- Medio kilo de maíz blanco pisado.
- 200 gramos de azúcar.
- Una chaucha de vainilla (se puede sustituir por unas gotas de esencia de vainilla).

Preparación

- La noche anterior a la preparación de la mazamorra poner el maíz en remojo en el agua.
- Hervir suavemente el maíz en el agua de remojo hasta que se ablande.

Hay que tener paciencia porque este paso puede llevar tiempo.
- Cuando el maíz esté tierno, colarlo y dejarlo enfriar.
- Hacer hervir la leche con el azúcar y la vainilla.
- Agregar el maíz.
- Cocinar durante un cuarto de hora el maíz con la leche y retirar.

 

¡Al fin sabemos que es la mazamorra!

Casi, casi como un arroz con leche pero de maiz!

 

 

 

 

 

 

 

 

 Consejos para narradores y otros insultos

 

Si bien se mira, todo es narración. Desde la infancia nos vamos configurando al mismo tiempo como emisores y como receptores de historias, y ambas funciones son estrechamente interdependientes, hasta tal punto que nunca un buen narrador creo que deje de tener sus cimientos en un niño curioso, ávido de recoger y de interpretar las historias escuchadas y entrevistas, de completar lo que en ellas hubiera podido quedar confuso, abonándolo con la cosecha de su personal participación. El desarrollo de nuestras aptitudes narrativas depende así, en gran medida, de cómo hayan sabido espolearlas en esa edad primera los buenos narradores de nuestro próximo entorno, encargados de atizar y mantener encendida la llama de la santa curiosidad infantil, y a quienes, de una manera más o menos consciente, hemos envidiado y tomado por modelo.

El cuento de nunca acabar

Carmen Martin Gaite

 

 

 

Algo sobre Narración Oral

Germán Jaramillo Duque

La narración oral está cobrando un impacto comparado con el que produjo el teatro en las décadas del sesenta y setenta, cuando éste se creía así mismo portador de la responsabilidad moral de salvar al mundo de la crisis de identidad que estaba viviendo, y que se me antoja definir como la antesala de la globalización. Una vasta audiencia iba a la sala a recoger los recados que cada una de las representaciones le tenía acerca de cómo le estaban constriñendo la vida y de cómo la estaban preparando para aceptar, sin reclamos, ideas forzadas acerca del fin de las ideologías y de la historia.

 

La narración oral, que no es una actividad nueva, pero que a veces lo parece por la cantidad de nombres que soporta (contador de historias, cuentacuentos, narrador oral, cuentero, etc), por estar en boga es cortejada por un número cada vez mayor de personas que provienen del teatro, y ha mejorado, al amparo de esta circunstancia, su aceptación social, convirtiéndose en otro medio artístico apto para ascender socialmente. Y esta notoriedad también la ha vuelto un objeto de discusn debido a las vertientes que ha tomado, y a las técnicas que algunas de ellas aplican, prestadas, tal vez sin permiso, a las artes esnicas, porque no reconocen su utilización como tal.

 

Esta (llamémosla nueva disciplina artística) es considerada por algunos como un vehículo de emergencia comunicativa, de gran utilidad para salirle al paso a las sugestivas formas de comunicación contemporánea, que dan la impresn de estar democratizando el conocimiento, pero que en realidad esn abriendo subrepticiamente un camino para neutralizar todo cuanto existe de deliberante en el ser humano y uniformar el pensamiento, la opinn, el deseo, etc, y es asumida por quienes han ido trazando bajo su protección unaa paralela al teatro, como una reivindicación de las artes esnicas, auspiciados por sus condiciones especiales de movilidad y volumen, pues el elemento principal, que es la voz, la lleva puesta el que cuenta, y no requiere, además, de dispendiosos montajes esnicos.

 

La eclosn de ésta como movimiento data de unos cinco lustros y debe su origen a gestores y promotores de eventos relacionados con la oralidad, que tuvieron la idea de abrir espacios de reflexión de lo vivido, con el pretexto de recaudar los últimos recuerdos de nuestras sociedades con severas huellas agrarias, y rescatar la historia oculta, cuyo pronunciamiento perdió fuerza con la supresn paulatina del hábito de la conversación. La intención inicial de este movimiento era restablecer los canales de la conversación, para evitar que la gente siguiera perdiendo la memoria de su origen. Tuvo la consecuencia mágica de revivir el deseo de recordar, y estaba comprobando las ventajas de la comunn de la memoria colectiva, cuando la interceptaron quienes se dedican a tecnificarlo todo, la tomaron de los sobacos, y sin su consentimiento la treparon al escenario, convencidos de que si ésta permanecía muy cerca del oyente, y seguía el estilo de las conversaciones tradicionales de poblados y aldeas, que son los minúsculos espacios urbanos en donde la gente aún consigue conversar, jas adquiriría el valor ideológico de la supremaa que da mantener la distancia con el público, y que es lo que en últimas buscan quienes usan el arte para mejorar su escalan.

 

Después de todo esto, la propagación de la actividad bautizada con los diversos nombres de narración oral, cuentacuentos, contadores de historias, cuenteros, etc, tuvo más razones emotivas que funcionales, porque dada su popularidad, y por extensn su utilidad para descollar en el mundo del espectáculo, nadie quiso (ni quiere) estar fuera de ella. Y digo esto, no con el ánimo de crear una nueva controversia, aunque no puedo negar que me gusta  la furrusca, porque entretiene y ayuda a sobrellevar las dificultades de un mundo en crisis, sino porque me parece lamentable que las sociedades no usen adecuadamente las opciones de reflexión y recomposición que logran salvar de sus naufragios.

 

¿Quiere la narración oral, llámese como se llame, esnica, de plaza, de alcoba, de locutorio, de confesionario, etc, abandonar el sello de fandula que la caracteriza, y trazar un nuevo camino repasando las huellas testimoniales del teatro? 

 

Si eso desea, no hay ninn problema en que continúe subida en el escenario, si es que así se siente mejor y más segura, pero sin olvidar que en la platea hay gente que ha acudido llamada por la promesa de que le van a dar un recado que le ha enviado la vida.

 

 

 

¿Que es un narrador oral hoy?

 Patricia Mix

Esta es una pregunta que tiene muchas versiones de respuestas, como versiones de de cuentos hay.

Yo misma estoy teniendo en este “hoy” , una respuesta coincidente en algunos aspectos y distinta en otros, a la que tuve en el “hoy” del año 2005, cuando me la preguntaron en Buenos Aires la primera vez.

Indagando por la respuesta llego a mi experiencia, (la propia que es, en verdad, la única experiencia posible), y a los aprendizajes tanto del cotidiano, como de lo extraordinario en torno aser narradora.

Tanto en el ejercicio del oficio, como en el acompañamiento para la formación de otros/as narradores/as, he tenido -cada vez con mayor nitidez- la conciencia que cada vez que contamos, “nos contamosnosotros/as mismos/as. En este ejercicio de darse cuenta de lo que narramos y de cómo lo hacemos, se despliegan los personajes y las situaciones con mayor claridad y las dinámicas internas del cuento se suceden con una fluidez que sorprende. En esta práctica intencionada surgen resignificaciones y descubrimientos que han estado operando a nivel del inconciente y que se movilizan en cada contada de la historia, hasta que de pronto algo se nos revela. Es como si hubiéramos dado con la fórmula exacta de la pócima, las palabras justas para romper un hechizo, el aliado perfecto para derrotar al monstruo o la correcta sal para descubrir el camino.

Como esta acción no es solitaria, sino que participa “el público” en la co-construcción de la historia, el acto de narrar se convierte en una ceremonia en la que se movilizan procesos de transformación colectiva. Quienes escuchan, son testigos y co-autores de las historias. Con ellos compartimos un imaginario, un tiempo común y sincrónico distinto al tiempo “del afuera”. En este sistema que constituimos juntos mientras contamos, se puede ampliar y enriquecer el repertorio intuitivo, emocional, racional y espiritual para todos/as, al encontrarnos con la atención e intención de las energías puestas en el mismo propósito, aún cuando para cada cual se muestre de modo distinto…para lograr esto, es menester (re)crear una comunidad para la cual contamos.

A diferencia de los antiguos narradores/ as esponneos/as, cuyo oficio les era dado por tradición o reconocido como un don, por parte de la comunidad a la que pertenecían, nosotros/as hoy debemos ganarnos la confianza y constituir comunidad con aquellas personas a las que les contamos historias. Es desde lo que somos, desde nuestro narrador/a interno que vamos siendo más verdaderos en el relato. Es cuando conectamos con el cuentero que todos/as tenemos dentro, que nos es posible comunicarnos con otros/as. Desde esta perspectiva y en tiempos de hipervínculos virtuales y de escasez de vinculaciones presenciales, el narrador y la narradora -como guía en ese proceso/rito de conexión, de co-construcción de un relato común -abrimos con nuestro oficio, nuevas posibilidades a las artes esnicas y a metodologías adecuadas y pertinentes para la educación, la salud y el trabajo social, pero por sobretodo tenemos la posibilidad de aportar a procesos de integración y sanación.

No obstante, intencionar aquello resulta de una práctica que requiere tener cada vez mayor conciencia de lo que contamos, de cómo lo contamos, de cómo tratamos a nuestro personajes, etc. Esto porque en las acciones ocurridas en el escenario del cuento, (conciente o inconcientemente), esn simbólicamente reflejadas las miradas y las acciones que desarrollamos en el escenario de nuestras propias vidas.

Así como podemos conducir (nos) en un viaje por cuentos cuya historia nos muestra que hay acciones virtuosas, historias de astucias, relatos de valena, u otras, en las que participan personajes que describimos como nobles, vengativos, bondadosos, dependiendo de lo que nos dice el relato; así también y sin que la historia lo requiera, he escuchado ridiculizar, juzgar o denostar a un personaje por alguna característica personal que se subvalora. De este modo, los prejuicios, las fobias y las intolerancias del narrador o narradora se manifiestas en los relatos. Esto, por lo que he observado, ocurre muchas veces con la intención de lograr “enganchar” al público mediante la risa fácil o la complicidad de la burla. Si esta dinámica es aceptada por la mayoría del público y co-construyen un relato desde esos parámetros, la energía que generan será en ese mismo sentido desintegradora y –probablemente- junto con potenciar el recurso utilizado por quien está relatando, se reducirán los matices en los repertorios emotivos, intelectuales y espirituales de esa presentación, para todos/as quienes esn involucrados en la experiencia.

Lo anterior, es mi personal opción y reflexión de lo que es ser un/a narrador/a hoy y es desde ahí dónde he ido orientando missquedas. Ser una cuentera me ha ido abriendo cada vez más posibilidades para comunicarme con personas de todas las edades, de diversos lugares y culturas. Este constituye un oficio en que absolutamente todo está en movimiento y donde lo esencial es la conciencia del aquí y ahora propio y de quienes “escuchan”. Un cuento es el relato de una secuencia de imágenes y sentidos que editamos en cada contada y en la que la atención a las miradas, los gestos, las posturas corporales y los comentarios del público son parte esencial del cuento que contamos y en esa co-autoría del mundo en que estamos transitando, tenemos la opción de vivir experiencias enriquecedoras del espíritu desde el humor, la magia, el amor, el coraje, la curiosidad, entre muchas otras.

Todo los que nos ha sucedido y sucede, se sube al escenario con nosotros/as en las historias que contamos; Puede ser protanico o simple ambiente de la escena y aunque ni siquiera nos percatemos de ello, son parte del relato. Escucharnos y escuchar, mirarnos y mirar es -creo yo- el acercamiento primario y fundamental para el oficio de contar cuentos. Más que seguir haciendo talleres para aprender contar cuentos, habría que hacer para escucharlos… lo demás, si quiere venir… vendrá solo.

Compendio del 10° al 14° encuentro Internacional de Narración Oral “Cuenteros y Cuentacuentos” Editado por Fundación El Libro, Instituto Summa, Alija y Ministerio de Cultura, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Abril de 2010

  © Patricia Mix Jiménez

Cuentera, Educadora y Licenciada en Filosofía

Valparaíso, Chile

 

 

 

 

 

FEMICIDIO

 

Todos losas y en todas partes las mujeres son asesinadas. Por sus maridos, sus parejas, sus ex parejas. Hay asesinatos relacionados también con el crimen organizado, la prostitución, la pornograa llamadasnuff”.  En otros casos se trata de crímenes en situaciones de conflicto armado o guerras. O en la calle. Todos son crímenes ligados a la sexualidad. Todos crímenes por el hecho de ser mujeres. Femicidio es el asesinato de mujeres por razones asociadas a sunero. El concepto de femicidio indica el carácter social y generalizado de la violencia basada en la inequidad del género, cuestiona los argumentos que tienden a culpar y a representar a los agresores como “locos” o como poseídos por fuerzas exteriores, inmanejables por si mismos, el amor o la pasn.

 

El femicidio es una ínfima parte visible de  la violencia contra las nas y las mujeres, sucede como culminación de una situación caracterizada por la violación reiterada y sistemática de los derechos humanos de las mujeres.

 

La violencia contra la mujer no es una cuestión doméstica, es una cuestión de género. No es la manifestación de una violencia individual ejercida en el ámbito familiar, sino un tipo de violencia que tiene su origen en los valores establecidos culturalmente por una sociedad patriarcal que discrimina y somete a la mujer.

 

Por eso, para hablar de violencia de género y sobre todo para luchar en su erradicación es fundamental hablar de igualdad y desigualdad. La violencia de género en todas sus manifestaciones (malos tratos, explotación sexual, violación como arma de guerra, tráfico de mujeres, ablación, etc…) es resultado de la situación de desigualdad entre géneros que la cultura, la religión y el lenguaje se han encargado de perpetuar.

 

El común denominador es el género: nas y mujeres son violentadas con crueldad sólo por el hecho de ser mujeres y en algunos casos son asesinadas como culminación de dicha violencia pública o privada.

 

Los crímenes se dan en todo el mundo y son el resultado de la violencia misógina llevada al extremo. Está ligada a la supremaa masculina y se legitima en la sociedad. 

 

“Los casos que salieron a la luz pública en los últimosas hablan de otro tipo de crímenes escondidos bajo el título de drama pasional; no importa cuál haya sido el origen, en general se trata de crímenes impunes. Y son idénticos porque la mujer siempre es objeto de alguien que se considera propietario de su cuerpo y porque hay una cultura que lo está remarcando. En general, el homicida es siempre alguien del círculo cercano a la víctima, que se convierte en un cuerpo a apropiarse.” 

 

La violencia de género no cabe dentro de la definición de violencia doméstica puesto que vas allá de la mera violencia en el hogar. Fue por primera vez definida en la IV Conferencia Mundial de las Mujeres celebradas en Pekín en 1995 como “la manifestación de las relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres, que ha conducido a la dominación masculina, a la discriminación y a impedir el pleno desarrollo de la mujer”, “se produce en mayor o menor medida en todas las sociedades y no existe distinción en cuanto a nivel de ingresos, clase y cultura”.

El ámbito familiar por ser el lugar donde se desarrollan los roles de género aprendidos a tras de la cultura, propicia que se den estas relaciones de poder.

 

La violencia de género es por tanto, consecuencia de un sistema de valores impuesto y transmitido por una sociedad patriarcal, donde la mujer se encuentra en una posición subordinada respecto al hombre y necesita por ello, un marco legal específico que tenga en cuenta sus orígenes, sus causas y su repercusn en el ámbito familiar y social, para de esta forma, poder darle una respuesta jurídica y social adecuadas.

 

Lograr la igualdad exige un esfuerzo a todos los niveles. Por parte de las instituciones para favorecer la igualdad de oportunidades en los diferentes ámbitos sociales, políticos y económicos, y su representatividad y visibilidad en puestos de poder y de dirección de la sociedad.. Pero también exige un importante esfuerzo educativo. Sólo educando en igualdad se conseguirá un cambio en el sistema de valores y por tanto, en los roles de género tradicionales. Educación en las escuelas y en todos los centros educativos, pero también entre los adultos: las instituciones y organismos, las fuerzas de seguridad del estado y los medios de comunicación deben participar en este cambio en el sistema de valores.

 

Concienciar y formar para la igualdad, para no repetir y reproducir errores interesados tan profundamente interiorizados y lograr con ello, una sociedad donde hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades, donde el reparto de tareas sea un hecho real, donde la conciliación no sea un tema dirigido principalmente a mujeres porque se asuma que el cuidado de los hijos y/o personas dependientes debe recaer sobre ellas y donde el hecho de nacer mujer no sea un factor que predisponga a tener una peor calidad de vida y a sufrir cierto tipo de delitos y vejaciones sólo por el hecho de serlo.

 

Algunos datos:

Una mujer es asesinada cada 36 horas en la Argentina y el 40 por ciento de los crímenes son cometidos por sus parejas. La cifra total anual (2010) de mujeres asesinadas es de 262,.

 

En Ciudad Juárez, México, 370 mujeres asesinadas, 72 cuerpos no identificados, 85 jóvenes desaparecidas. Un total de 527 mujeres asesinadas y desaparecidas en los ultimos 12 años. Los asesinatos permanecen impunes. A comienzos de 2003, hubo 21 hombres acusados de 40 asesinatos. Acusados, pero no condenados. Hay una gran diferencia. Solo uno de ellos fue condenado en 2003 por el asesinato y violación de una mujer. Ninguna otra persona fue condenada

 

La  tasa  más  alta  de  femicidios  en  Europa  corresponde  a  Rumania, con 12,9 mujeres asesinadas anualmente por un millón de habitantes. En Bélgica es de 10,61, en Portugal de 5,07 y en España  de  3,27.  La  tasa  mas  alta  en  el  mundo  es  la  de  Colombia

 

En Costa Rica en el período 1990-1999, 184 mujeres fueron asesinadas; 33 de esos homicidios ocurrieron cuando las mujeres se separaron de los agresores o pretendieron hacerlo. 

 

En Argentina, entre 1997 y 2003 fueron asesinadas 1284 mujeres en la provincia de Buenos Aires. No siempre se descubre quien ha sido el homicida. En los casos en que se conoce al autor del homicidio, el 70 % corresponde a quien fuera su pareja, ex pareja,concubino, novio o amante. 

 

En Guatemala, en 2003 fueron asesinadas 383 mujeres, 523 en 2004 y 198 enla primera mitad de 2005. Un total de 1104 mujeres en menos de tres años

 

 

 

 

 

Y por casa que hacemos….

 

Cómo frenar la violencia de género

 

En el Congreso hay varios proyectos de ley que proponen considerar un delito específico la muerte de una mujer por violencia machista. Una reunn internacional de mujeres acaba de discutir el tema en Buenos Aires. La conclusn fue aconsejar no hacerlo. Los motivos, el debate.

Por Mariana Carbajal, Pagina/12

 

Alrededor de 83 mujeres fueron asesinadas en lo que va del año por el hecho de ser mujeres: ninguno de esos homicidios ocurrió en situación de robo, de acuerdo con el relevamiento que lleva adelante la ONG La Casa del Encuentro, en base a noticias publicadas en la prensa. En 53 casos, el acusado o imputado sería el esposo, la ex pareja, el novio o el ex novio. En otros diez femicidios se sala como autor a otro familiar directo, es decir, se contabilizan 63 asesinatos de mujeres dentro de su círculo íntimo en menos de tres meses. Frente a tanta sangría provocada por la violencia de género, se presentaron varios proyectos en la Cámara de Diputados para tipificar el femicidio como figura autónoma en el Código Penal.

 

Sin embargo, expertas latinoamericanas, reunidas en Buenos Aires, consideraron que “no es necesario ni conveniente” avanzar por ese camino para combatir la violencia machista. “En los países donde se ha creado la figura penal de femicidio o feminicidio, cumple un rol simbólico. Y el Código Penal no puede cumplir sólo esa finalidad”, cuestionó la abogada y boliviana Julieta Montaño, reconocida internacionalmente por su extensa trayectoria en la defensa de los derechos humanos.

Montaño fue una de las participantes del encuentro convocado por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem), para analizar exclusivamente la conveniencia de tipificar penalmente el femicidio, a la luz de la experiencia de otros países de la región que ya tienen esa figura. Las diputadas Cecilia Merchán, de Libres del Sur, y Fernanda Gil Lozano, de la Coalición Cívica, impulsan iniciativas con esa finalidad, entre otros legisladores.

 

El relevamiento del Observatorio de Femicidios de la Casa del Encuentro registró, entre el 1º de enero y el 21 de marzo, catorce muertes como consecuencia de quemaduras. “Otras nueve mujeres sufrieron quemaduras en 2011 pero lograron sobrevivir, aunque la mayoría permanece internada”, informó a este diario Fabiana Túñez, de la ONG.

 

La reunn de Cladem se extendió por dosas. Las especialistas, de Argentina, Bolivia, México, Panamá, Perú y Chile, coincidieron en que la violencia hacia las mujeres es “un problema grave” en la región y que falta “voluntad política” para enfrentarlo. Y consideraron que se debe combatir con políticas públicas de prevención, fundamentalmente, con presupuestos, recursos humanos y técnicos e infraestructura adecuados. Para lo cual –alertaron– es urgente contar con estasticas oficiales sobre femicidios.

 

El debate

Cladem es una red feminista latinoamericana que trabaja por la promoción y defensa de los derechos de las mujeres. Por su trabajo ganó en 2009 el Premio Rey de España en Derechos Humanos. Del encuentro en Buenos Aires participaron expertas de la ONG, entre ellas, su coordinadora regional, la abogada paraguaya Elba Nuñez, la rosarina Susana Chiarotti, la mexicana Guadalupe Ramos Ponce, la boliviana Montaño, y Carmen Antony en representación de Panamá y Chile. Como invitada especial concurrió Villanueva, una de las popes en la región sobre esta problemática. La argentina Chiarotti es responsable del Programa Monitoreo de Cladem e integrante del comité de expertas de la Organización de Estados Americanos (OEA) que vigila la aplicación en el continente de la Convención de Belem do Pará, de prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres. Las seis son referentes muy prestigiosas en sus países como especialistas en la temática.

 

A mediados de mayo el Cladem convocaa una reunn internacional, con juristas, penalistas y criminólogos de distintos países para seguir analizando la conveniencia de promover la sanción de leyes que tipifiquen el femicidio en el Código Penal. Por el momento, la conclusn de la mayoría de las especialistas del Cladem es que la definición del tipo penal específico dificulta su aplicación porque se traslada un concepto de las ciencias sociales –el femicidio– al derecho penal.

 

No sólo en la Argentina hay proyectos presentados en el Congreso para crear la figura específica: también en Perú, Paraguay, México, Panamá y Honduras. Como aquí, hay un sector del movimiento de mujeres que reclama la tipificación. En Bolivia todaa no hay iniciativas pero sí una demanda de organizaciones feministas. “Hay un apresuramiento por razones demagógicas y electoralistas. Pero meter la pala en el derecho penal se puede volver en contra”, alertó Chiarotti.

“En algunos casos se trata de iniciativas del Estado como respuesta fácil al problema de la violencia de género, como si al tipificar el femicidio se resolviera”, objetó Núñez.

 

Son cinco los países que incorporaron ya la figura del femicidio en sus ordenamientos legales: Costa Rica, Guatemala, Chile, Colombia y El Salvador. Pero la definición del tipo penal vaa de un país a otro. En algunos países se limita al homicidio cometido en el marco de una relación de pareja, como en Costa Rica y Chile. En cambio, en Guatemala y El Salvador, el alcance ess amplio y abarca a los asesinatos ya sean ejecutados por conocidos o desconocidos de la víctima. Pero uno de los problemas observados por las expertas es que la propia definición, por ser demasiado amplia y un tanto vaga, dificulta su aplicación. Por ejemplo, en Guatemala se define femicidio como “muerte violenta de una mujer ocasionada en el contexto de las relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, en ejercicio del poder denero en contra de las mujeres”. Cómo se prueba esa tipificación es una de las dudas de las especialistas. “En muchos casos, las definiciones de femicidio implican una violación de los principios que rigen el derecho penal como la taxatividad y la legalidad” , apuna Página/12 la abogada Montaño, directora de la ONG Oficina Jurídica para la Mujer, de Cochabamba, Bolivia.

 

¿Cómo se puede acreditar si haa relaciones desiguales de poder entre la víctima y el victimario? ¿Y si no se pueden probar, hay que absolver al imputado o se lo juzga por homicidio porque de lo contrario el caso quedaa impune? Estas fueron algunas de las preguntas que se hicieron en la reunn. “Redacciones tan confusas dificultan la prueba. ¿Cómo se prueba la misoginia o el odio, si los femicidas muchas veces dicen que mataron a su esposa o a su ex porque la quería tanto?”, indicó a este diario Núñez.

 

Voluntad política

Aunque su incorporación a los códigos penales en países de la región es bastante reciente (en 2007 en Costa Rica, en 2008 en Colombia y en 2010 en Chile y El Salvador, aunque en este último país entrará en vigencia en 2012), no se conocen condenas, observaron las expertas del Cladem. “Pero más allá de cómo esté tipificado, mayoritariamente acordamos en que el derecho penal no es idóneo para combatir la violencia contra las mujeres”, indicó Núñez, coordinadora regional del Cladem. Y agregó: “La mayoría opinó que no es necesario tipificar el femicidio como figura autónoma porque ya existe la figura del homicidio e incluso con agravantes por el vínculo”. El problema que observan en los países de la región, advirtió Montaño, es la falta de voluntad política para ejecutar políticas públicas integrales contra la violencia hacia las mujeres. “No se asignan presupuestos, recursos humanos, técnicos e infraestructura para que se lleven adelante”, cuestionó. “En los casos en los que no se tiene la figura penal, ese hecho se toma como excusa para no tener estasticas sobre femicidios”, saló Núñez.

 

NR: cuantas pavadas se dicen para disimular la voluntad de no hacer.

Las politicas integrrales por supuesto que son necesarias pero el reconocimiento juridico del fenomeno es un primer paso a esa integralidad.

El Codigo penal no basta, es cierto, pero ayuda. Aun cuando el vinculo este contemplado como agravante en un homicidio el hecho de ponerle un nombre propio le otorga otra entidad. Los que dudan sobre que pasaria si no se puede probar las relaciones desiguales de poder puden quedarse tranquilos, en el peor de los casos en lugar de femicidio seria un homicidio comun.