CUENTOS AL DIA Buenos Aires
Periodico de narración oral
www.cuentosaldia.com
Número 137 / junio 2011
/ Año 13
Fundado por Marta Lorente
y José Campanari
Dirección Marta Lorente
cuentosaldia@cuentosaldia.com martalorente@cuentosaldia.com
¿Qué pasó
el 9 de julio
en Tucumán?
El 9 de julio de 1816 el Congreso de Tucumán
declaró la independencia de
las Provincias Unidas
del Río de la Plata.
Belgrano había llegado
a Tucumán con la noticia de que Inglaterra
se desinteresaba de la causa de América, y por lo tanto sus consejos no tenían el valor
que tuvieron
los de Strangford cuando apoyaba, por lo menos de palabra, a
la Revolución del Río
de la Plata. San Martín era otro campeón de la
independencia; por esa
causa se había separado de
Alvear y alejado de la logia.
Güemes también la sostenía.
En cuanto a las
provincias de
la liga de Artigas, entendían –como lo escribía Artigas a Pueyrredón
el 24 de julio-
que “hace más de un año enarboló su estandarte
tricolor
y juró independencia
absoluta y respectiva”.
Los diputados cedieron a la
presión
de Belgrano,
San Martín, Güemes y Artigas…
El martes 9 de julio de 1816 no llovía como en
aquel 25 de mayo de hacía seis años.
El día estaba muy soleado y a eso
de las dos de la
tarde los diputados del congreso empezaron a sesionar. A pedido del diputado por Jujuy, Sánchez de Bustamente,
se trató el "proyecto de deliberación sobre
la libertad e independencia del país".
Y
la verdad es que no hubo discusión.
Todos
estuvieron
de acuerdo en
declarar la independencia. Ese día no hubo fiestas, pero todos se prepararon para los festejos
del día siguiente.
Los actos
empezaron a eso de las nueve
de la mañana con una
misa celebrada por un congresal:
el sacerdote Castro
Barros. Asistieron todos los diputados, el gobernador Aráoz y
el Director Supremo Juan
Martín
de Pueyrredón.
En la plaza
esperaba la gente.
Era miércoles pero parecía
un domingo. Unos con ponchos y botas,
otros
con
galeras y chaquetas, escuchaban a los cantores que interpretaban
cielitos y zambas que tenían como tema principal la Independencia, aunque
siempre mezclaban en su repertorio canciones "de amor",
que tanto
le gustaban a las chicas.
Después de
la misa los congresales
tenían
que seguir trabajando. Quedaban
varios asuntos por resolver. Se hicieron tiempo para mezclarse con la gente
y compartir
unos
ricos pastelitos y volvieron a sus tareas. Pero
tuvieron
que seguir sesionando en la casa del gobernador Aráoz,
porque
el salón congresal, el de
la famosa
"casita", estaba siendo preparado y
adornado para el
baile de la noche.
En una
breve sesión nombraron a Pueyrredón
Director Supremo de
las Provincias Unidas
del Río de la Plata y designaron a
Belgrano
General en
Jefe del Ejército del
Alto Perú, en
reemplazo
de Rondeau,
muy desprestigiado tras la derrota
de Sipe-Sipe.
El Director Supremo partió
esa misma tarde para Córdoba, donde lo
esperaba el general San
Martín
para tratar un
tema secreto. Después se supo el contenido de las conversaciones que duraron dos
días: el cruce de los Andes, la Independencia de
Chile y el Perú.
San Martín lo había preparado
durante años,
teniendo muy en
cuenta un
manuscrito
de 47 páginas
que había sido
elaborado
por
el general inglés
Thomas
Maitland
en 1800 que aconsejaba tomar
Lima a través de Chile por vía marítima.
Venga a bailar
La ciudad de
Tucumán estaba llena de
flores, guirnaldas y banderas.
Por la noche se
armaron
varias peñas y bailes de festejo. Se había
esperado
mucho
para declarar la Independencia y la gente
quería expresar su alegría.
En
la casa
histórica el baile se armó en el salón
principal. Allí estaba la orquesta
y algunos
paisanos guitarreros.
Porque se bailaba el minué, pero también
la zamba. Entre los que mejor
bailaban, se destacaba el general Belgrano, que no se despegó
en toda
la noche de la
muy bonita
Dolores
Helguera, la fututa madre de su hija.
Por allí andaban las chicas
más lindas de Tucumán, así que decidieron elegir a
la reina de la fiesta. Como en un concurso de Miss
Argentina,
se armó un jurado y salió electa Lucía Aráoz
a la que llamaron
"la rubia de la
Patria". Todos quisieron bailar con la reina,
que al final de cuentas y de tantas
discusiones
y propuestas monárquicas fracasadas en
el congreso, fue la única
que logró, con su
belleza, poner de acuerdo
a monárquicos y republicanos en proclamar, aunque
sea por
una noche, a
alguien con título
real.
Más bailes
El gobernador Aráoz pensó que ese baile había
sido para
unos
pocos y que no estaba nada
mal armar uno
bien grande
para todo el pueblo de la
ciudad. La fecha fijada fue el 25 de
julio.
Primero hubo un
desfile militar y varios discursos, entre
los que se destacó el de Belgrano, que conmovió
mucho
a la concurrencia. Allí el general
exaltó los valores
de la libertad, rindió homenaje a
los caídos
en la lucha
por
la independencia y
presentó
en público su idea
de un gran
imperio
del Sur, gobernado por un descendiente de los
incas.
Luego, lentamente se fue armando el baile.
De cómo
casi tenemos
un rey Inca...

Pero la cuestión de la
emancipación no era lo
único
a debatirse. Durante las sesiones que
se celebraron
ese año, se suscitó
un intenso
debate respecto
a la forma de gobierno que adoptarían las Provincias Unidas.
Modificación del acta, y juramento (19 de julio).
" ... Libres de los
reyes de España y su
metrópoli",
podía
permitir anexarse
como
colonia a Inglaterra
como
lo quiso
Alvear en 1815, o a Portugal
como
habría de proyectarse en
breve. Medrano pidió
sesión secreta el 19 de julio y exigió que en la fórmula del juramento
a tomarse al ejército se agregase “... y de toda otra dominación extranjera", variándose de paso el acta pues
"de este modo se sofocaría el rumor
esparcido
por
ciertos hombres malignos de que el director
del Estado, el general Belgrano y aun
algunos
individuos
del Soberano Congreso
alimentaban
ideas de entregar el país a los
portugueses".
Naturalmente fue acordado,
aunque tal vez a regañadientes.
La cuestión de forma de gobierno.
El 6 de julio
había sido
recibido Belgrano, en sesión
secreta, para informar
del estado de Europa y las posibilidades de la guerra contra España.
Sus palabras precipitaron la declaración
de la independencia.
Dijo que si la Revolución había
merecido en
un principio simpatías
de las naciones europeas "por su
marcha majestuosa",
en el día y debido a "su
declinación
en el desorden y la
anarquía... sólo podíamos
contar
con
nuestras propias
fuerzas y que las ideas republicanas ya no tenían predicamento en Europa y ahora "se trataba de monarquizarlo
todo",
siendo
preferida la forma
monárquica
- constitucional
a la manera inglesa; así que la forma
de gobierno conveniente al país
era, por
eso, la monarquía "temperada"
llamando
a la dinastía de los
Incas "por la justicia que envuelve
la restitución de esta Casa tan inicuamente despojada del trono",
el entusiasmo
general se despertaría
en los
habitantes
del interior,
y podía
"evitarse así una sangrienta
revolución
en lo
sucesivo";
Las palabras de Belgrano encontraron eco cuatro
días después en
la declaración de la independencia, ya que debíamos
hallarnos "librados
a nuestras propias
fuerzas".
Y en
el
debate sobre forma
de gobierno que empezaría
en la sesión
del 12, donde la gran
mayoría -y después
la unanimidad
menos
Godoy
Cruz- estaría por la forma
monárquica
con
un descendiente de los
Incas.
Acevedo empezó
a tratar el tema inclinándose por "la monarquía temperada
en la dinastía
de los Incas"
con
capital en
el Cuzco. Fue apoyado por otros oradores que no nombra el acta.
El debate
seguiría el 15. Oro dijo que sería conveniente consultar antes la voluntad de
las provincias.
Fray justo faltó a
las siguientes
sesiones,
comunicando que
"el no
asistir a las
discusiones
acerca de la forma de gobierno era porque
las consideraba
extemporáneas y por la necesidad
de consultar antes
a su
Pueblo”, pero que lo haría si el Soberano Congreso se lo ordenase"
dándole
un documento para satisfacer a San
Juan que no le había dado
instrucciones a ese respecto. Aceptado, Oro volvió a
las sesiones. No
es que fuera republicano, como ha recogido la leyenda,
sino
meticuloso
de sus poderes. En
las sesiones
secretas del 4 de setiembre, donde se votó
la forma de gobierno, aprobó la
monarquía
constitucional.
El 19
siguió el debate: Serrano analizó
las ventajas de un gobierno
"federal" (por decir republicano)
"que hubiera deseado para
estas Provincias",
pero
ahora
"por
la necesidad del orden y la unión, rápida
ejecución de las providencias
y otras
consideraciones"
se inclinaba
a la monarquía
temperada; Acevedo renovó que se adoptase la monarquía del Inca,
adherida por Pacheco.
El 31 Castro
se adhirió a
la monarquía constitucional con el Inca;
lo mismo
hicieron Rivera, Sánchez de Lorca
y Pacheco,
y considerando este
último suficientemente
discutida la materia pidió votación.
Acepta Acevedo
siempre que se vote el agregado
de que el Cuzco sería la capital del
nuevo
reino;
opónese a esto
último Gascón,
que quería mantener la capital
en Buenos Aires. No
se votó por entender que si había
pronunciamiento general en
favor de la monarquía temperada,
no
era lo mismo
en cuanto a la
dinastía del Inca
y a la capital en
el Cuzco.
El 5 de agosto Thames, que preside,
se manifiesta en
favor del Inca;
Godoy Cruz se expresa en
favor de la monarquía pero no acepta
al Inca, arrastrando a Castro,
que rectifica su voto en
favor del Inca
dado anteriormente;
Aráoz cree que debe tratarse primeramente
la forma de gobierno y después establecerse la dinastía;
Serrano
también se pronuncia en contra del Inca
y es rebatido por Sánchez de Lorca
y Malabia, sostenedores
del monarca
indígena.
El 6 de agosto, Anchorena pronunció el
único
discurso en
favor del republicanismo
del debate (que rectificaría al votar),
diciendo
que la forma monárquica convenía a
los países
aristocráticos
de la zona montañosa de América, pero no sería aceptada
en la llanura,
de hábitos
más populares. Creía que la sola
manera de conciliar tipos tan opuestos era "la federación
de provincias".

¿Quién sería el descendiente del Inca
que se proponía para
rey de América del Sur? ... En las
burlas de los periodistas de Buenos Aires, se dijo
que al rey patas sucias habría
que buscarlo en
alguna pulquería
o taberna
del altiplano. Pero no era
cierto que los
partidarios
de la coronación de
un Inca
no
tuvieron
en cuenta
quién sería el candidato:
Tupac-Amaru tenía
un hermano, ya
casi octogenario, preso en los
calabozos
de Cádiz, y parientes en su confinamiento de Tinta. En uno u otros pensaban los diputados
de Tucumán.
Debe comprenderse que por el estado
de las ideas en Europa, la forma
monárquica
parecía ser la conveniente para conseguir que se reconociese
la independencia. Y antes
que un príncipe español, o portugués, o
francés, o
inglés, era más patriótico
coronar uno nativo de América. El principio de la
legitimidad era agitado por la Santa Alianza, ¿y qué monarca más legítimo
en América del Sur que el descendiente
de sus antiguos reyes? El proyecto
no
era tan descaminado, y
debe reconocerse que la capital
en el Cuzco
como
quería el catamarqueño Acevedo significaba
la unidad de América del Sur.
Macerar la ruda en
caña para el 1° de agosto
La tradición
prácticamente
se ha extendido a todo el país,
aunque originalmente haya sido
alimentada (bebida, mejor dicho) en el noreste
argentino, especialmente enraizada
en el país
correntino, donde un trago
(siete tragos deben ser, sostienen los más supersticiosos, por no decir beodos) de caña con ruda no se le niega
a nadie el 1° de agosto.
La creencia
es que el brebaje sirve para
"espantar
los males del invierno" ("Julio los prepara y
agosto
se los lleva", asegura con feo humor negro un dicho popular, refiriéndose a los
ancianos y a los
enfermos
desahuciados)
y también para
preparar
el cuerpo
"a los ardores del verano". El "calentamiento"
que procura
el alcohol, por otro lado,
llevaría a la creencia de que el brebaje contribuiría a evitar estados
gripales.
Los más
ortodoxos sostienen que el trago
-o los
siete tragos- de caña con ruda
deben beberse en
ayunas. El peligro es, claro,
marearse. Pero hay una
sentencia
para tal malestar: "Más vale emborracharse que morirse".
La tradición
se remonta,
al parecer, a los indios guaraníes,
que ya habrían
reconocido las
capacidades medicinales de
la ruda macho. Esta planta se utiliza internamente con éxito contra los parásitos
y determinados
malestares gastrointestinales;
usada exteriormente, aseguran
que sirve para calmar el ardor e irritación
de picaduras de bichos y
alimañas.
Por otro lado, según
se sostiene,
la ruda es también una planta que no debería faltar en
ninguna casa, pues
la creencia popular la
concibe
como
un verdadero
conjuro contra las malas ondas, la envidia
ajena y la mala suerte.
La elección
del 1° de agosto tiene, desde luego,
un significado especial;
es el día en que se honra a la
Pachamama, y marca el momento en que el invierno comienza a retroceder
en busca de la primavera.
Las virtudes de la caña con ruda trascienden el exorcismo de
las enfermedades, para transformarse en
un rito
de propiciación,
y en
una vacuna
contra
el mal de ojo
y la mala suerte para
todo
el año.
La dosis
depende
ciertamente de la afición
alcohólica
de los interesados. Hay quienes
aseguran que basta beber tres cucharaditas en
ayunas, o
tres pequeños
sorbos,
o siete pequeños sorbos, o un buen
vasito para
degustar con
paciencia,
o unas
copitas
sabiamente distribuidas a lo
largo del día, que
deben engullirse
de un puro saque.
PREPARACION
Preparación de la
Caña con
Ruda: el 1º de Julio el
brujo de la tribu o
shamán,
(en la actualidad el que
sepa el secreto
de la preparación) deberá en
ayunas, recolectar
la ruda macho
y /o hembra
para luego
dejar macerar en la caña durante todo el mes. Para luego
beberla el 1º de agosto en ayunas. Otros
preparan el 1º de julio
para tomarla luego
el 1º de agosto
pero
del año siguiente
para que tome
“más fuerza” dicha bebida espiritual.
Desde
México…Grupo Sol Azul

Sol Azul es un grupo de contadores de
cuentos
con
cinco
años de trabajo
bajo la dirección de Moisés Mendelewicz. Este grupo ha
recibido su
formación
en Río
Abierto, dentro de un
sistema de terapia psicocorporal para
el desarrollo
humano. Aparte
de prepararse
como
narradores,
se hace un
trabajo personal de
crecimiento
interno. Sol
Azul lleva más de tres años presentándose en el Museo León Trotsky, y cuenta
con
una intensa trayectoria
en diversos
escenarios
de la ciudad de México y del extranjero, como Cuba y Perú.
Los miembros
de Sol Azul conjugan la fuerza de
la palabra con el movimiento corporal
para transmitir
historias
vivas de todos los tiempos a niños, jóvenes
y adultos. Ellos
son:
Carolina
Velásquez, Rosaelena Barrientos, Marielena Carvajal, Elisabeth
Siefer, Jennifer
Boni,
Victoria Rodríguez
y Francisco Ibarbucea, quienes en
este artículo nos comparten su experiencia.
POR
QUÉ NOS ESCOGE EL CUENTO
Por: Victoria Rodríguez
Irízar
Si como bien
dice Steve Sanfield, narrador
y poeta,
“El contador de cuentos excepcional no sólo conoce el
cuento
de arriba a abajo, sino que
sabe todo
del cuento
a través de su
experiencia”,
para el grupo “Sol
Azul” los cuentos se cuentan desde la esencia
del contador de cuentos, es decir, desde lo
que cada quien es.
Desde esta óptica es que Moisés Mendelewicz dice que los
cuentos
se cuentan
contándose uno mismo a la
vez. “Todos los cuentos deben
estar conectados con la historia personal de
cada narrador
para así llegar al alma de los demás y producir ese momento hipnótico, único e
irrepetible que se da en una
sesión de cuentos contados”.
Para Moisés
“la
elección del cuento es un acto
muy personal. El cuento lo
elige la persona que lo
va a narrar y de preferencia
debe ser un cuento que
le haya impactado, que le haya
conectado con algo de su
ser”.
El cuento a través de nuestra
experiencia
Carolina dice que escoger
el cuento
que quiere contar
le lleva tiempo.
“Creo que logro decidir cuál es cuando algo de la historia —los
personajes, la época, el lugar, el tema— se conecta con una
fibra interna
mía. Mientras
este momento no llega, puedo leer un
libro u otro distraídamente
sin que nada
llame mi atención”.
En su experiencia, “esta conexión,
quizá mágica”, se relaciona en gran parte con dos situaciones: estado
de ánimo
y el momento
en que vive.
Le sucedió con la Mujer
del Juez de Isabel Allende,
donde
la autora entrelaza
crueldad, ternura y muerte a través
de narrar la vida de un bandido y su primera
y única entrega
amorosa
en los
brazos de una
mujer momentos antes
de morir. “Debo
reconocer que, a veces, los
cuentos
llegan como un
regalo: la recomendación
de alguien, un
paseo
por
una librería, el encuentro casual
de un texto
cuando
sacudo el librero”, comenta.
María Elena, por su parte, expresa
que desde niña le gustaron y aprendió los cuentos que le dejaban
huella por su mensaje. “Me
encantaba
que al final los
personajes buenos recibieran
su recompensa y los malos su castigo”.María Elena
se enamoró
del lenguaje. “Siempre me han gustado
las palabras diferentes, el uso
de sinónimos, de palabras
domingueras,
y de imágenes evocadoras”
.Uno
de sus autores
favoritos
es Ray Bradbury, al que conoció por sus cuentos de ciencia-ficción. También
le atraen los
cuentos
orientales,
con
su magia y su
misterio. “Las leyendas que leí de niña,
como
las leyendas chinas y
las leyendas
mexicas, me llenaron de fantasía. Así que escojo para contar cuentos hermosos, con palabras
e imágenes poco comunes
que me llevan al lugar descrito por el autor
o por la tradición
oral que recogió
los cuentos, como las Mil
y Una Noches”.
Rosaelena dice que los
cuentos
que narra están
profundamente
ligados a su
estado de ánimo o a una experiencia significativa
en su
vida. “Hay cuentos que con sólo
escucharlos
una vez quedo
totalmente
atrapada, como es el caso
de Hoy es Hoy,
y Mañana
es Mañana,
que refleja el ingenio de los mexicanos para engañar a
la muerte”. Los
Hombres del Mar,
de Mónica
Lavin, es un
cuento
que le agrada por el papel que juega la mujer en
la tradición de los marineros. “Habla de
la mala suerte que
puede traer una
mujer en un
carguero frente
a la enorme paradoja
de que todos
los cargueros
llevan por nombre el de una
mujer”.
Francisco escoge
leyendas, él es historiador. Guía recorridos culturales por el centro de la
ciudad de México. “A mí me hubiera
gustado vivir en la ciudad en
el siglo XVI,
en la época virreinal.
Amo mucho la ciudad, conozco sus recovecos y sus callejones. Contar leyendas
es como
revivirla, reinterpretarla, rehacerla”.
Francisco
dice que al hablar de las casonas antiguas
y de quienes las habitaron, “una parte mía se convierte en
conde,
en fantasma,
en juglar; y lo
comparto con la gente,
porque
siento
que tengo
en común muchas
cosas con esos personajes”.
El cuento, mi propia historia
Al preparar el cuento, el narrador en ocasiones le da volumen al malo
de la historia,
a veces a la
vìctima, o al hèroe, todo depende del momento emocional en
que esté. Victoria expresa: “Y
al anciano sabio
le pongo el nombre de
un maestro
que me ayudó mucho, y a la
bruja el nombre
de alguien que me hizo la
vida de cuadritos. Me identifico especialmente con el cuento de Isabel Allende titulado
Clarisa, una mujer muy buena a los ojos de la sociedad,
pero
que tuvo una
vida sexual oculta que se descubre a su
muerte”.
Moisés dice que hay
muchos
personajes en los
cuentos
que elige que le recuerdan personas. “Es como una manera de tener
cerca a personas que están
lejos de mí, porque esos
personajes corresponden
exactamente con gente
que yo conozco”, comenta.
Carolina menciona cómo escoge
cuentos
relacionados con su personalidad o
algún rasgo
de ella. “Generalmente con el espíritu
sensual
y aventurero
que reconozco vive
en mí desde hace
muchos
años”.
Esto le sucedió con la leyenda
de tiempos
de la Colonia La mulata de Córdoba,
con
La vendedora
de nubes de Elena
Poniatowska y Magda
Montiel, y con Simbad el marino, de
las Mil y una Noches. “Con estas historias reencontré algo de mi misma que ahora disfruto
y no
quiero abandonar”.
A María Elena le atraen los cuentos que plantean un dilema, muchas
veces un dilema moral. “Me
gusta cuando
su solución no es radical: lo
bueno
no
es blanco
y lo malo
no
es negro,
no,
sino
que ambas posiciones, y a
veces una tercera, tienen pros y contras, y
es el oyente
quien debe decidir y tomar partido. Ejemplo de ello
son
La Tía Clemencia y La Tía Mary, del libro
Mujeres de Ojos Grandes,
de Angeles Mastretta”.
A Rosaelena le atrapan los cuentos de
mujeres para mujeres, “especialmente
donde
brilla su astucia, su fuerza y
su ingenio”.
El proceso de
escoger y contar un
cuento
a veces es tan fuerte que hay cosas
que no
se pueden
decir. Tan importante
es lo que se habla
como
lo que se calla, y por qué
se calla.
María Elena, por ejemplo, no ha podido contar Historia
de una madre, de Hans Christian Andersen. “En
este relato, a la madre el personaje de
la muerte le arrebata a
su hijo, y
ella pasa grandes
penalidades
tratando
de recuperarlo”.
María
Elena sufrió la muerte de un
hijo,
por
lo
que el cuento
“me despierta emociones todavía
demasiado fuertes para exponerlas en público”.
Escoger el cuento es ponerse en
contacto con una parte interna que sale a
la luz; es, también,
ser consciente de
la intención:
qué se quiere decir con él y a quiénes.
Francisco, por ejemplo, a través de sus
recorridos
con
leyendas busca reconstruir
en la gente
el contacto con la ciudad. “Elegí dar recorridos de leyendas
porque
estoy convencido de que la cultura y la historia son la esencia
fundamental
del ser humano, porque es una
manera de acercar a los habitantes de
la urbe a sus
raíces, guiarlos a la ciudad original, a una
ciudad menos
agresiva, a la del
periodo virreinal,
que si bien no fue una
época
tan ideal, es desconocida para
muchos.
Me gusta conducir recorridos culturales porque mediante
la representación y narración de sucesos se logra
acercar a los jóvenes lúdicamente
al patrimonio oral y arquitectónico de nuestra
ciudad, y así se van adentrando en el
arte, en la cultura, en la historia”.
La interacción con el público
Al contar un
cuento,
el narrador
crea con
el público
un espacio de interacción único que es nuevo cada vez.
Francisco expresa
que cada narración es irrepetible.
“Aunque yo
cuente el mismo
cuento,
nunca
va a ser la misma temperatura, ni el mismo
día del año, ni
con
los mismos
niños
o adultos...el
que está tosiendo atrás, el ruido
del avión que pasa, el olor a café, todo le imprime
un sello
original
a cada experiencia.
Y yo,
como
narrador,
no
soy el mismo
de una función a otra”.
Cuando el contador
de cuentos
ha introyectado su relato
desde lo profundo, refleja su
emoción
al auditorio.
Como
comenta
Victoria: “Cuando cuento un cuento desde
dentro,
que lo vibro,
las
reacciones
del público
son
inesperadas,
mágicas”.
Elisabeth, nuestra compañera alemana
radicada en México, comparte cómo
la narración
de un cuento con un público internacional le
ayudó a asumir su identidad.
Nos dice: “A mí me avergonzaba
que los soldados alemanes
invadieran
otros
países. En
1961 estudiaba en España, y cuando mis amigas del colegio me pedían que cantara
una canción de mi tierra, yo
no
podía.
Escondía
mi identidad”. 30 años después,
cuando
ya era narradora,
un amigo
mexicano
le habló con entusiasmo de un
cuento
de Heinrich
Boll titulado
No sólo
en navidad.
“El cuento
habla de la guerra en forma
sarcástica, pero está escrito
de modo
tal que uno
no
sabe si llorar o reír”. El cuento es una
crítica feroz de la restauración en la
República Federal Alemana. Elisabeth
lo contó en
1991 en un
festival en La Habana. Era el tiempo de la
guerra del Golfo. “El público se compenetró
tanto
con
la narración
que yo sentí
que me siguió en todo momento. Tan
fuerte fue la interacción entre
el público
y yo que me olvidé
del tiempo
que tenía destinado a narrar, dejé el escenario 20 minutos después”.
Lo más importante
de esa experiencia
“fue que pude presentarme con algo de
mi propia tradición,
pude ser la alemana que soy,
sin bajar la mirada. El cuento
así contado me hizo asumir
mi identidad”.
Rosaelena habla
del impacto
inesperado que tuvo
un cuento que ella preparó. “Estábamos
en el Festival Internacional de
Narración Oral ‘Primavera de Cuentos 2006’ en
Cuba y presentamos una función de cuentos eróticos.
Yo
había preparado el
cuento
Azafrán, de Anais Nin,
que trata de la
relación de una
chica con un hombre
mayor, con el que se casa”. Para Rosaelena era un
cuento
muy romántico, en el
que destacó el esfuerzo de la protagonista por cocinar para su esposo sus platillos favoritos. “Sin
embargo, cuando narré
este cuento
en Cuba la parte
romántica
se volvió irrelevante para
una persona del público
que se me acercó. Me comentó
que lo que más le impactó fue la relación
erótica de la
criada negra con el amo
de la casa”.
Es importante
señalar cómo el mismo público, con sus comentarios, muchas
veces destaca partes del cuento que
el narrador
había pasado de largo,
y eso enriquece
la
visión del narrador.
Los cuentos de mi cuento
El proceso de preparar un
cuento
es complejo porque el narrador entra
en contacto con su mundo emocional. Como dice
Victoria: “Es semejante al momento en que se cuece un
pastel. Los
ingredientes
se han
mezclado, pero no se sabe qué pasa
en el horno. Cuando preparo un cuento, todas
mis emociones están
en ebullición,
entretejidas”.
Jennifer
describe esta experiencia recurriendo al concepto jungiano de Sincronía. Nos
dice:
“La sincronía es un
concepto muy
utilizado en
la psicología junguiana. Dicho de manera
muy sencilla, la sincronía es cuando algo interno, que te está sucediendo, se conecta (como
mágicamente) con algo
externo…
y aparece un
cuento;
un cuento que trae escondido algo tuyo.
El mensaje, sin
embargo, no siempre
es claro. La mayoría de
las veces, no entendemos por qué un cuento nos atrapó,
simplemente,
sentimos
que tenemos
que contar
ese cuento.
El inconsciente
sabe la razón y será tarea de nosotros
descubrirla.
Al contar el
cuento,
uno
va descubriendo
por
qué lo eligió, y lo inconsciente se va haciendo evidente. Se hacen claras las conexiones entre
el cuento
y lo que te está sucediendo a nivel
personal. Dicho de manera
coloquial:
“nos
cae el veinte”.
Por otro lado, para que el cuento tenga
más efecto sobre
este proceso personal se puede contar con una intención. Esta intención no tiene por qué ser evidente
para el público. Esto
es, cuando
yo cuento mi versión
de Caperucita Roja, hay
un motivo, secreto,
que únicamente
yo entiendo. Así
que al decir ciertas frases o al hacer ciertas descripciones, estoy conectándome con esa intención interna. Contar el
cuento
con
esa intención en mente ayuda a sanar.”
Moisés habla
de cómo cada cuento que prepara
se relaciona
con
su vida. “Yo me cuento a través de los cuentos
que yo estoy
contando. Por eso
también durante
mucho
tiempo
llamaba a los espectáculos
de narración
oral que yo
hacía Los
cuentos
de mi cuento”.
Moisés
comparte
lo que esto
significa:
“Cuando preparo un cuento nuevo estoy solo en mi casa y en ese momento a nivel emocional me
están pasando cosas. Si estoy
triste, si estoy enojado, si tengo un problema
de salud, todo
eso se refleja en la versión
oral que yo
hago
del cuento,
porque
yo permeo el cuento con mis vivencias.
Cuando
tiempo
después vuelvo
a contar
ese cuento,
regreso al texto que elaboré
entonces. Quizás pasaron ya 10 o 15 años,
pero
me encuentro con alguna
frase, alguna palabra
o alguna
canción
que me remite a la
manera como yo
estaba en ese momento. Por eso digo
que los cuentos van
quedando
como
si fueran un
diario”.
El cuento fantástico
por Guzmán Urrero
El género fantástico nos atrapa con un hechizo casi imposible de definir.
Mirada con el paso del tiempo, la sensación que produce un
buen cuento fantástico bordea
el enigma. Desde Borges a Ray Bradbury, los
autores que se han
acercado a esta variedad de relato
han
sido numerosos, pero no son tantos los que consiguen una elevada calidad literaria.
Cortázar trató de captar
esa imagen sublimada
del relatoto
fantástico,
aunque reconociendo que
ésta ha variado
considerablemente a lo
largo de la historia y de una
cultura a otra.
¿Cómo definir
la experiencia
que produce
el cuento
fantástico?
En cierto
modo
es algo así como un juego en el
que intervienen antiguos símbolos, rico
en paradojas, útil para
trascender el mundo real.
Bajo esa premisa,
nadie duda en
romper
lanzas a favor
del mito y la epopeya fantásticas. Borges,
Bioy Casares y Silvina
Ocampo
subrayaron que estas ficciones son tan
viejas como
el propio miedo, y por tanto anteriores a las
letras.
Dicho de otro modo: «Los aparecidos pueblan todas
las literaturas: están en el Zendavesta, en
la Biblia, en Homero, en Las mil y una
noches». Ateniéndose al
ámbito europeo y
americano,
Borges y sus
compañeros sitúan
la
aparición
del género
en el siglo
XIX
y en
el idioma inglés.
No obstante, en
la secuencia caben los precursores,
y por
ello citan
«en el siglo
XIV, al infante Don Juan Manuel; en
el siglo XVI,
a Rabelais; en el XVII, a
Quevedo; en el XVIII,
a Defoe y a Horace
Walpole;
ya en el XIX, a Hoffman» (Antología de
la literatura fantástica,
Barcelona, Edhasa,
1981, p. 9).

En cierto
modo,
la materia se sincretiza en Poe y
admite una bifurcación hispano parlante, transitada
por
figuras de lo más variopinto:
desde Gustavo Adolfo Bécquer hasta
Juan Rulfo,
sin olvidar
a Leopoldo Lugones, Julio Cortázar, Macedonio Fernández, Horacio Quiroga
y los muchos integrantes de aquella cofradía
literaria que se apropió de lo real maravilloso.
En otro nivel
de análisis —el conceptual— figuran
analistas como Nicolás
Cócaro, a cuyo
juicio lo
fantástico
y lo psicológico
tienen
más de un punto en común: «los
separa, de primera
intención, un
débil y frágil muro, a menudo confundido por
críticos, ensayistas
y lectores
poco avisados».
Para
Cócaro, lo
fantástico
acarrea hasta el ordenamiento humano una presencia
irreal que «después de ubicarse,
atrae, seduce y se instala como si,
desde siempre, hubiera pertenecido al
mundo
que nos
rodea». Por
esta razón, Bioy
Casares entendía
que más de un cuento fantástico
tiene por método «la intervención de
un ser o
de un hecho sobrenatural,
pero
insinúa,
también, la posibilidad de una
explicación
natural» («La corriente
literaria fantástica en la Argentina», en Cuentos fantásticos
argentinos,selección de Nicolás
Cócaro,).
Y ya que mencionamos las
fronteras
permeables de lo maravilloso, conviene
aceptar que esta naturaleza del género tiene su raíz en
el Medievo.
Al
decir de Jacques Le Goff, el aliento de lo maravilloso medieval «depende de un
desarrollo
interno en el
cual lo maravilloso de
algún modo se excita, se distiende
y asume proporciones penetrantes
y a veces extravagantes» (Lo
maravilloso
y lo cotidiano en el Occidente
medieva )
En
suma, el efecto
de un cuento fantástico funciona en los dominios de la
incertidumbre. Y es que ocurre
como
decía Roger Callois: lo
irreal se define por contraste,
cuando
irrumpe en
el espacio
doméstico.
Va a ser en este punto impreciso donde el género quede mejor
formulado.
No en vano, tal
registro de lo
fantástico
se da en Tzvetan Todorov como una elección.
Así, cuando
en el mundo que conocemos se produce un
acontecimiento de imposible
explicación,
quien percibe
dicho
fenómeno ha de optar por una de
las dos soluciones posibles: “o
bien se trata de una ilusión
de los sentidos, de un
producto de imaginación, y las
leyes del mundo
siguen siendo lo que
son,
o bien
el acontecimiento se produjo realmente,
es parte integrante de
la realidad, y entonces
esta realidad está regida por leyes que desconocemos” (Introducción a la
literatura fantástica, .
A partir de ahí,
no
caben otras
dudas: la baraja ya está repartida y el misterio
queda felizmente desplegado.
¿Las nuevas generaciones
siguen leyendo?
por Guzmán Urrero
Dicen que el correo electrónico, los chats de Internet y
las publicaciones en red demuestran
que las nuevas generaciones siguen
leyendo.
No son libros,
pero…
En fin,
ya ven que, en
este tiempo
que nos
ha tocado en suerte, preferimos destacar el menor de los
males. Porque, seamos sinceros, a nadie
le agrada pensar
que el libro es un artefacto
pasado
de moda. De ahí
que convenga hacerse
unas cuantas
preguntas:
¿La lectura sigue siendo un signo de prestigio
social? ¿Cómo
lograr que los
adolescentes
conserven el amor
por
los libros?
¿La afición a la lectura está destinada a extinguirse?
¿Y qué mundo nos espera
con
ello?
En uno de sus
fragmentos
más luminosos, Marcel
Proust comprueba cómo,
mientras la lectura sea «la iniciadora
cuyas llaves mágicas nos abren
en nuestro interior la puerta
de estancias a las que no hubiéramos sabido
llegar solos»,
su desempeño en nuestra existencia
resulta francamente saludable, pues
viene a estimular lo más noble que hay
en nosotros: el entendimiento, la fantasía
y la razón; o por mejor decir: el don de la
conciencia, donde resuenan todos los significados del mundo real y de los
mundos
posibles.
Dicho de otro modo: leer
enriquece nuestro criterio,
fomenta
nuestros
sueños
y nos
brinda un
sinnúmero de vidas postizas que llenan los huecos de la nuestra.
En contraste, leer es para
Proust un
quehacer peligroso cuando, lejos de iluminar
nuestra espiritualidad,
la suplanta, tornándose un
simulacro carente
de sentido
y de valor; o
cuando
la verdad no
se ofrece a nuestros sentidos como un
ideal inalcanzable
por
nuestro
pensamiento y nuestra voluntad, sino como un concepto
material, «abandonado entre
las hojas
de los
libros como un fruto
madurado por otros y que no tenemos más que molestarnos en tomarlo de los
estantes de las bibliotecas para
saborearlo
a continuación pasivamente».
Sin extraer otro tipo de conclusiones, nos basta con seguir la pauta
del escritor francés para
advertir hasta qué extremo el de lector
es un oficio prescindible en
la identidad de muchos de nuestros
contemporáneos.
El
pensamiento
gregario –hacer
lo que la mayoría
hace, sin
distinguirse del resto– disipa
la individualidad, aunque ello
parece importarle poco a ese
creciente segmento de la población
que se complace
en sí misma ante
la pantalla
televisiva, lejos, muy lejos de esa tentación anacrónica que llamamos
lectura.
Hablan últimamente
los analistas
de este ocaso,
y repiten
que, a pesar de un tiempo de ocio cada vez más generoso, el
lector actual tiende a prestigiar
otros
pasatiempos por encima
de la bibliofilia. Entre
los jóvenes,
un videojuego en red
es mucho
más atrayente que un libro.
Se
dice que el lector moderno es desatento, fragmentario e impulsivo. Carece de paciencia para
acabar el libro que adquiere, y a
veces incluso
se conforma con hojearlo.
De
hecho, si bien
el negocio editorial
disfruta de unas ventas en
línea creciente,
parece claro
que sus consumidores acumulan
volúmenes
que no
leen, o
que no
alcanzan
a leer del todo,
transformándolos así en
ornato prestigioso o en simple
referencia que quizá nunca
lleguen a consultar.
Bajo
la enseña proustiana,
estos leyentes
ni siquiera merecerían pertenecer a esa categoría peligrosa de la que antes
hablábamos.
Y
sin embargo, hoy tienen su
lugar, y deben ser elogiados, pues al menos perpetúan una ceremonia —la compra de
libros— imprescindible
para conservar los
rasgos de la alta cultura.
Por todo ello, y en
particular para
no
resultar apocalípticos, pensemos hoy en esas bibliotecas
llenas de ejemplares
como
un foco de cercano afecto,
imprevisible en
la gama de placeres que puede causar a quien,
de cuando
en cuando, compruebe los
índices de un
volumen
concreto y luego
quede absorto
en sus
primeras páginas.
Al
fin y al cabo,
aún es dudoso que en
el mundo
se haya extinguido del todo la era de los
lectores. Ojalá que el libro electrónico y otros artilugios
que están por venir
consigan invertir
las modas, y así los chicos recuperen el viejo
placer de la letra impresa.
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Julio en
el Living
de Marta
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Viernes
8 y 22 a
las 22:00
CLAUDIO FERRARO
…Y comieron perdices
Nuevos relatos
matrimoniales
Entrada $50 con copa y tapas
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Viernes 15 y
29 a
las 22:00
JOSE CAMPANARI
Chacarita-Santiago
de Compostela
Ida y Vuelta
Entrada $50 con copa y tapas
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Sabados
2 y 9 a
las 22:00
MARTA LORENTE
Pecado Carnal
Entrada $50 con copa y tapas
Adicional cena $60
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Sábados 16,
23 y 30 a
las 22:00
MARTA LORENTE
Para ponerse
colorado
Entrada $50 con copa y tapas
Adicional cena $60
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De fines de
julio
a mediados de agosto
JOSE CAMPANARI
Laboratorio para narradores
Horarios
y condicionesa partir del lunes
18
15-4496-1296
martalorente@cuentosaldia.com
|
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El living de Marta
Solo con reserva previa
al 15-4496-1296
martalorente@cuentosaldia.com
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Paseos en velero
Rio
de la Plata
Delta
Colonia
Viajes para navegar en
Angra dos Reis
Informes:
www. velerofinisterra.com.ar
capitan@velerofinisterra.com.ar
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Chivos y chimentos
JOSE CAMPANARI durante su estadia en
Buenos
Aires, además de sus presentaciones,
dictara laboratorios
·
EL
ANFITRIÓN (exploración sobre la figura y función de la
persona que cuenta)
·
EL
RECUERDO FICTICIO (trabajo de exploración de
las historias)
·
LO
BREVE SI BUENO DOS VECES BREVE (laboratorio sobre el uso del tiempo)
Informes a
partir del lunes
18 de julio : 15-4496-1296 martalorente@cuentosaldia.com
Elva
Marinangeli
( elva.marinangeli@gmail.com ) y Juana
La Rosa ( jlarosa@fibertel.com )
Invitan a narradores orales
a narrar o
escuchar en
La Perlita, Museo Larreta Juramento 2291:Cuentos de hasta
8 minutos,
7 narradores
por
encuentro por orden de llegada.
Está pronta a aparecer
Victoria entre
las sombras, novela de Marcelo
di Marco.
Para ir anticipándola y
deseándola
podes
visitar http://www.victoriaentrelassombras.com/
Lîla -espacio de arte-www.lilaespaciodearte.blogspot.com
(011) 4773 1102 15 49 27 69 44
Propone una parva
de talleres
Intensivo de
Sonido y Movimiento
Día y horario:
lunes de 17.30 a 19:00, coordinadora:
Silvina Sznajder
Consultas:
4858-0495 15 5514-1307 silvinasznajder@hotmail.com
Laboratorio de
Teatro y Ritualidad
Horario: jueves de 19:00 a 22:00 ( nivel inicial
) y lunes de 19:00 a 22 :00
(Avanzados)
Arancel: $200 , Coordina:
Clodet García
Consultas: teatrodelatierra@gmail.com
Taller de teatro
+ narración
oral: No
voy en
tren, voy
en avión
Horario:
viernes de 17.30 a 19:00, arancel mensual $120. coordinadoras: Daniela
Magnone y Lucila Chedufau
Tardes de
cuentos
para chicos
Horario: lunes
17:00 a 18.30 desde agosto,Arancel:
$90, Coordinadora: Lucila Chedufau
Teatro:desde el cuerpo hacia
la palabra
Horario: miérc. 19.30 a 21.30 Arancel:
$120 Coordinadora: Lucila Chedufau
Consultas: aecreativa@gmail.com
CARTELERA DE JULIO
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JUEVES
Jueves 21
15:30.
CUENTOS QUE VIENEN DE LEJOS con Anabelle Castaño
Museo
Etnográfico "Juan B. Ambrosetti"
- Moreno 350
Entrada Libre
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VIERNES
Viernes
8 19.00
SIMPLEMENTE
CUENTOS con Marita von Saltzen
y Vivi García.
Tinogasta
3218
Entrada libre.
Viernes 8 19:00
DEL
VERDE AL SEPIA Coordinan: Myriam Baglietto
y Alda Salzarulo
Bien
Bohemio - Sanchez
de Loria 745..
Reservas al
49571895
Viernes 8 20. 30
CUENTOS DE TERROR Y MISTERIO con Pedro
Parcet, Anabelle Castaño
y Albert Cohen
Bohemia
Resto bar - Bulnes 802 Entrada
Libre
Viernes 8 y
22 22:00
...¿ Y COMIERON
PERDICES ? (Nuevos Relatos
Matrimoniales) con con Claudio Ferraro
El living
de Marta, solo con reserva previa
al 15-44961296 martalorente@cuentosaldia.com
Entrada $50 con copa y tapas
Viernes
15 18.00,
HISTORIAS ROBADAS conElisa Vázquez y Pedro
Parcet
Manzana de
las luces - Peru 222
Entrada
libre
Viernes 15 y 29 22:00
CHACARITA
– SANTIAGO de COMPOSTELA IDA Y VUELTA con José
Campanari.
Cada viernes diferente
repertorio.
El living
de Marta, solo con reserva previa
al 15-44961296 martalorente@cuentosaldia.com
Entrada $50 con copa y tapas
Viernes 15 18.00
RADIOMENSAJE (historias
y cuentos)
con
Gabriela Aguad. Dirección: Ana Fernández.
La Bodega
del Cafe Tortoni - Avda de Mayo 829
Entrada $ 20.-
|
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SABADO
sabado
2 16.
INDEPENDENCIA con grupo Por qué contamos,
Margarita Caffatti y Matilde
Guerrero.
Invitada Vivi
García.pianista:
Matilde Guerrero.
La Biblioteca
Café - M. T de Alvear 1155.
reservas al 4 811 0673
Entrada incluida la consumición $ 35.00
sábado 2 19.00
HISTORIAS PARCAS. Relatos de un país
donde
no
se puede vivir con Martin
Birman
La Dama de Bollinni -
Pasaje Bollini
2281
Entrada $30
Sábado 2 20 :00.
CICLO
SIBARITA DE CUENTOS
EN BOHEMIA con Juan Decuzzi, Reggie Soriano
y Antonio Castaño
Bohemia
Resto bar - Bulnes 802
Entrada Libre
Sabados 2 y 9 22:00
PECADO
CARNAL con Marta Lorente
El living
de Marta, solo con reserva previa
al 15-44961296 4864-3657 martalorente@cuentosaldia.com
Entrada $50 con copa y tapas
Sábados 9 y 16 de julio 18:00.
LA PERLITA Encuentro de cuentacuentos
abierto al público Coordinación: Juana La Rosa
y
Elva Marinangeli
Museo Larreta - Juramento 2291
Entrada
$10
Sábado
9 18.00,
HISTORIAS ROBADAS Elisa Vázquez y Vivi García
Av. San
Pedrito 107.
Consumición mínima
$15
Sabado 9 de julio 19:00
RAÍCES,
NOSTALGIA Y PROYECTO
con
la negra Brunero
La dama de
Bollini -
Pasaje Bollini
2281
Entrada $35 con 2 empanadas
Sabado 16 15:30
CUENTOS
QUE VIENEN DE LEJOS con Anabelle
Castaño
Museo
Etnográfico "Juan B. Ambrosetti"
- Moreno 350
Entrada Libre
Sábado 16 18.00
LOS CUENTOS DE LA MANZANA con Alumnos del taller de Narración
Oral de La Manzana de
Las Luces
Av. San
Pedrito 107
Consumición mínima
$15
Sábado 16 a las 19.00
EVITA
VUELVE con Roxana D Auro,
Marcela
Placona,
Silvia Vellón,
Raúl Cuevas y
Hernán Di Nelli (cantante)
Roxy Café - Alsina
100, Avellaneda
Entrada libre
Sábado 16 20 :00.
Doble función en Bohemia!
FRITADA
DE CUENTOS con Matilde
Macchiavello y
Patricia Dandreis
y
GITANOS
con Pedro Parcet
Bohemia
Resto bar - Bulnes 802
Entrada Libre
Sabados 16, 23 y 30 22:00
PARA
PONERSE COLORADO con Marta Lorente
El living
de Marta, solo con reserva previa
al 15-44961296 4864-3657 martalorente@cuentosaldia.com
Entrada $50 con copa y tapas
Sábado 23 19 :00.
LOS
CUENTOS DE DON VERIDICO con
Norma
Alves
La dama de
Bollini -
Pasaje Bollini
2281
Res.
4805-6399 / 15-5106-2337
Entrada $35
Sábado
23: 18,30
CUENTOS EN SÉPTIMO ARTE con Susana Stolerman y
Elisa Vázquez, "
San Pedrito 107
Consumicion minima $15
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DOMINGO
Domingo
3 17.30
CUENTOS con Patricia Dandreis,
Mónica
Debuchy, Norma
Debonis,
Marga Pastor
y Vivi García
Biblioteca
Nacional,
sala Augusto Cortázar, Agüero
2502.
Entrada
libre
Domingo 17 17:30
¡CUENTACUENTOS
EN EL MUSEO! invitadas:
Elena Santa
Cruz y Lorena
González
Orellana
Museo
Etnográfico "Juan B. Ambrosetti"
- Moreno 350
Entrada Libre
Domingo 31 a las 17.00
CUANDO
SEA GRANDE (narración oral para niños)con Patricia Lomónaco, Enrique Argumedo
y
Raúl Cuevas
Roxy Café - Alsina
100, Avellaneda
Entrada libre
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CUENTOS AL DÍA
es una publicación
propiedad de
a
Lorente
y José Campanari,
dirigida por Marta Lorente.
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