CUENTOS AL DIA  Buenos  Aires

Periodico de narración oral

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Número  137 / junio 2011  / Año  13

Fundado por Marta Lorente y José Campanari

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¿Qué pasó el 9 de julio en Tucumán?

 

El 9 de julio de 1816  el Congreso de Tucumán declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

 

Belgrano había llegado a Tucumán con la noticia de que Inglaterra se desinteresaba de la causa de América, y por lo tanto sus consejos no tenían el valor que tuvieron los de Strangford cuando apoyaba, por lo menos de palabra, a la Revolución del Río de la Plata. San Martín era otro campn de la independencia; por esa causa se había separado de Alvear y alejado de la logia. Güemes también la sostenía. En cuanto a las provincias de la liga de Artigas, entendían –como lo escribía Artigas a Pueyrredón el 24 de julio- que “hace más de uno enarbosu estandarte tricolor y juró independencia absoluta y respectiva”. Los diputados cedieron a la presión de Belgrano, San Martín, Güemes y Artigas…

 

El martes 9 de julio de 1816 no llovía como en aquel 25 de mayo de hacía seis años. El día estaba muy soleado y a eso de las dos de la tarde los diputados del congreso empezaron a sesionar. A pedido del diputado por Jujuy, Sánchez de Bustamente, se trató el "proyecto de deliberación sobre la libertad e independencia del país". Y la verdad es que no hubo discusión. Todos estuvieron de acuerdo en declarar la independencia. Ese día no hubo fiestas, pero todos se prepararon para los festejos del día siguiente.

 

Los actos empezaron a eso de las nueve de la mañana con una misa celebrada por un congresal: el sacerdote Castro Barros. Asistieron todos los diputados, el gobernador Aráoz y el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón.

 

En la plaza esperaba la gente. Era miércoles pero parecía un domingo. Unos con ponchos y botas, otros con galeras y chaquetas, escuchaban a los cantores que interpretaban cielitos y zambas que tenían como tema principal la Independencia, aunque siempre mezclaban en su repertorio canciones "de amor", que tanto le gustaban a las chicas.

 

Después de la misa los congresales tenían que seguir trabajando. Quedaban varios asuntos por resolver. Se hicieron tiempo para mezclarse con la gente y compartir unos ricos pastelitos y volvieron a sus tareas. Pero tuvieron que seguir sesionando en la casa del gobernador Aráoz, porque el salón congresal, el de la famosa "casita", estaba siendo preparado y adornado para el baile de la noche.

 

En una breve sesión nombraron a Pueyrredón Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata y designaron a Belgrano General en Jefe del Ejército del Alto Perú, en reemplazo de Rondeau, muy desprestigiado tras la derrota de Sipe-Sipe.

 

El Director Supremo partió esa misma tarde para Córdoba, donde lo esperaba el general San Martín para tratar un tema secreto. Después se supo el contenido de las conversaciones que duraron dos días: el cruce de los Andes, la Independencia de Chile y el Perú. San Martín lo había preparado durante años, teniendo muy en cuenta un manuscrito de 47 páginas que había sido elaborado por el general inglés Thomas Maitland en 1800 que aconsejaba tomar Lima a través de Chile por vía marítima.

 

Venga a bailar

 

La ciudad de Tucumán estaba llena de flores, guirnaldas y banderas. Por la noche se armaron varias peñas y bailes de festejo. Se había esperado mucho para declarar la Independencia y la gente quería expresar su alegría.

En la casa histórica el baile se armó en el salón principal. Allí estaba la orquesta y algunos paisanos guitarreros. Porque se bailaba el minué, pero también la zamba. Entre los que mejor bailaban, se destacaba el general Belgrano, que no se despegó en toda la noche de la muy bonita Dolores Helguera, la fututa madre de su hija.

Por allí andaban las chicas más lindas de Tucumán, así que decidieron elegir a la reina de la fiesta. Como en un concurso de Miss Argentina, se armó un jurado y salió electa Lucía Aráoz a la que llamaron "la rubia de la Patria". Todos quisieron bailar con la reina, que al final de cuentas y de tantas discusiones y propuestas monárquicas fracasadas en el congreso, fue la única que logró, con su belleza, poner de acuerdo a monárquicos y republicanos en proclamar, aunque sea por una noche, a alguien con título real.

 

Más bailes

 

El gobernador Aráoz pensó que ese baile había sido para unos pocos y que no estaba nada mal armar uno bien grande para todo el pueblo de la ciudad. La fecha fijada fue el 25 de julio. Primero hubo un desfile militar y varios discursos, entre los que se destacó el de Belgrano, que conmovió mucho a la concurrencia. Allí el general exaltó los valores de la libertad, rindió homenaje a los caídos en la lucha por la independencia y presentó en público su idea de un gran imperio del Sur, gobernado por un descendiente de los incas.

Luego, lentamente se fue armando el baile.

 

De cómo casi tenemos un rey Inca...

Pero la cuestión de la emancipación no era lo único a debatirse. Durante las sesiones que se celebraron ese año, se suscitó un intenso debate respecto a la forma de gobierno que adoptarían las Provincias Unidas.

 

Modificación del acta, y juramento (19 de julio).
" ... Libres de los reyes de España y su metrópoli", podía permi­tir anexarse como colonia a Inglaterra como lo quiso Alvear en 1815, o a Portugal como habría de proyectarse en breve. Medrano pidió sesión secreta el 19 de julio y exigió que en la fórmula del juramento a tomarse al ejército se agregase “... y de toda otra dominación ex­tranjera", variándose de paso el acta pues "de este modo se sofocaría el rumor esparcido por ciertos hombres malignos de que el director del Estado, el general Belgrano y aun algunos individuos del Sobe­rano Congreso alimentaban ideas de entregar el país a los portugue­ses". Naturalmente fue acordado, aunque tal vez a regañadientes.

 

La cuestión de forma de gobierno.
El 6 de julio había sido recibido Belgrano, en sesión secreta, para informar del estado de Europa y las posibilidades de la guerra contra España. Sus palabras precipitaron la declaración de la independencia.

 

Dijo que si la Revolución había merecido en un principio sim­patías de las naciones europeas "por su marcha majestuosa", en el día y debido a "su declinación en el desorden y la anarquía... sólo po­díamos contar con nuestras propias fuerzas y que las ideas republi­canas ya no tenían predicamento en Europa y ahora "se trataba de monarquizarlo todo", siendo preferida la forma monárquica - constitucional a  la manera inglesa; así que la forma de gobierno conveniente al país era, por eso, la monarquía "temperada" llamando a la dinastía de los Incas "por la justicia que envuelve la restitución de esta Casa tan inicuamente despojada del trono", el entusiasmo general se despertaría en los habitantes del interior, y podía "evitarse así una sangrienta revolución en lo sucesivo";

 

Las palabras de Belgrano encontraron eco cuatro días después en la declaración de la independencia, ya que debíamos hallarnos "librados a nuestras propias fuerzas".

Y en el debate sobre forma de gobierno que empezaría en la sesión del 12, donde la gran mayoría -y después la unanimidad menos Godoy Cruz- estaría por la forma monárquica con un descendiente de los Incas.

Acevedo empezó a tratar el tema inclinándose por "la monarquía temperada en la dinas­tía de los Incas" con capital en el Cuzco. Fue apoyado por otros ora­dores que no nombra el acta.

 

El debate seguiría el 15. Oro dijo que sería conveniente consultar antes la voluntad de las provincias.

Fray justo faltó a las siguientes sesiones, comunicando que "el no asistir a las discusiones acerca de la forma de gobierno era porque las consideraba extemponeas y por la necesidad de consultar antes a su Pueblo”, pero que lo haría si el Soberano Con­greso se lo ordenase" dándole un documento para satisfacer a San Juan que no le había dado instrucciones a ese respecto. Aceptado, Oro vol­vió a las sesiones. No es que fuera republicano, como ha recogido la leyenda, sino meticuloso de sus poderes. En las sesiones secretas del 4 de setiembre, donde se votó la forma de gobierno, aprobó la monarquía constitucional.

 

 El 19 siguió el debate: Serrano analizó las ventajas de un gobier­no "federal" (por decir republicano) "que hubiera deseado para estas Provincias", pero ahora "por la necesidad del orden y la unn, rápida ejecución de las providencias y otras consideraciones" se inclinaba a la monarquía temperada; Acevedo renovó que se adoptase la mo­narquía del Inca, adherida por Pacheco.

 

El 31 Castro se adhirió a la monarquía constitucional con el Inca; lo mismo hicieron Rivera, Sánchez de Lorca y Pacheco, y considerando este último suficiente­mente discutida la materia pidió votación. Acepta Acevedo siempre que se vote el agregado de que el Cuzco sería la capital del nuevo reino; opónese a esto último Gascón, que quería mantener la capital en Buenos Aires. No se vopor entender que si había pronunciamien­to general en favor de la monarquía temperada, no era lo mismo en cuanto a la dinastía del Inca y a la capital en el Cuzco.

 

El 5 de agosto Thames, que preside, se manifiesta en favor del Inca; Godoy Cruz se expresa en favor de la monarquía pero no acepta al Inca, arrastrando a Castro, que rectifica su voto en favor del Inca dado anteriormente; Aráoz cree que debe tratarse primeramente la forma de gobierno y después establecerse la dinastía; Serrano también se pronuncia en contra del Inca y es rebatido por Sánchez de Lorca y Malabia, sostenedores del monarca indígena.

 

El 6 de agosto, Anchorena pronunció el único discurso en favor del republicanismo del debate (que rectificaría al votar), diciendo que la forma monárquica convenía a los países aristocráticos de la zona montañosa de América, pero no sería aceptada en la llanura, de hábitos más populares. Creía que la sola manera de conciliar tipos tan opuestos era "la fede­ración de provincias".

¿Quién sería el descendiente del Inca que se proponía para rey de América del Sur? ... En las burlas de los periodistas de Buenos Aires, se dijo que al rey patas sucias habría que buscarlo en alguna pulquería o taberna del altiplano. Pero no era cierto que los partidarios de la coronación de un Inca no tuvieron en cuenta quién sería el candidato: Tupac-Amaru tenía un hermano, ya casi octogenario, preso en los cala­bozos de Cádiz, y parientes en su confinamiento de Tinta. En uno u otros pensaban los diputados de Tucumán.

 

Debe comprenderse que por el estado de las ideas en Europa, la forma monárquica parecía ser la conveniente para conseguir que se reconociese la independencia. Y antes que un pncipe espol, o portugués, o fran­cés, o inglés, era más patriótico coronar uno nativo de América. El prin­cipio de la legitimidad era agitado por la Santa Alianza, ¿y qué monarca más legítimo en América del Sur que el descendiente de sus antiguos reyes? El proyecto no era tan descaminado, y debe reconocerse que la capital en el Cuzco como quería el catamarqueño Acevedo significaba la unidad de América del Sur.

 

Macerar la ruda en caña para el 1° de agosto 

La tradición prácticamente se ha extendido a todo el país, aunque originalmente haya sido alimentada (bebida, mejor dicho) en el noreste argentino, especialmente enraizada en el país correntino, donde un trago (siete tragos deben ser, sostienen los más supersticiosos, por no decir beodos) de caña con ruda no se le niega a nadie el 1° de agosto. 

La creencia es que el brebaje sirve para "espantar los males del invierno" ("Julio los prepara y agosto se los lleva", asegura con feo humor negro un dicho popular, refiriéndose a los ancianos y a los enfermos desahuciados) y también para preparar el cuerpo "a los ardores del verano". El "calentamiento" que procura el alcohol, por otro lado, llevaría a la creencia de que el brebaje contribuiría a evitar estados gripales. 

Los más ortodoxos sostienen que el trago -o los siete tragos- de caña con ruda deben beberse en ayunas. El peligro es, claro, marearse. Pero hay una sentencia para tal malestar: "Más vale emborracharse que morirse". 

La tradición se remonta, al parecer, a los indios guaraníes, que ya habrían reconocido las capacidades medicinales de la ruda macho. Esta planta se utiliza internamente con éxito contra los parásitos y determinados malestares gastrointestinales; usada exteriormente, aseguran que sirve para calmar el ardor e irritación de picaduras de bichos y alimañas. 

Por otro lado, según se sostiene, la ruda es también una planta que no debería faltar en ninguna casa, pues la creencia popular la concibe como un verdadero conjuro contra las malas ondas, la envidia ajena y la mala suerte. 

La elección del 1° de agosto tiene, desde luego, un significado especial; es el día en que se honra a la Pachamama, y marca el momento en que el invierno comienza a retroceder en busca de la primavera. 

Las virtudes de la caña con ruda trascienden el exorcismo de las enfermedades, para transformarse en un rito de propiciación, y en una vacuna contra el mal de ojo y la mala suerte para todo el año. 

La dosis depende ciertamente de la afición alcohólica de los interesados. Hay quienes aseguran que basta beber tres cucharaditas en ayunas, o tres pequeños sorbos, o siete pequeños sorbos, o un buen vasito para degustar con paciencia, o unas copitas sabiamente distribuidas a lo largo del día, que deben engullirse de un puro saque. 
PREPARACION 
Preparación de la Caña con Ruda: el 1º de Julio el brujo de la tribu o shamán, (en la actualidad el que sepa el secreto de la preparación) deberá en ayunas, recolectar la ruda macho y /o hembra para luego dejar macerar en la caña durante todo el mes. Para luego beberla el 1º de agosto en ayunas. Otros preparan el 1º de julio para tomarla luego el 1º de agosto pero del año siguiente para que tome “más fuerza” dicha bebida espiritual. 

 

 

Desde México…Grupo Sol Azul

 

Sol Azul es un grupo de contadores de cuentos con cincoos de trabajo bajo la dirección de Moisés Mendelewicz. Este grupo ha recibido su formación eno Abierto, dentro de un sistema de terapia psicocorporal para el desarrollo humano. Aparte de prepararse como narradores, se hace un trabajo personal de crecimiento interno. Sol Azul lleva más de tres años presenndose en el Museo León Trotsky, y cuenta con una intensa trayectoria en diversos escenarios de la ciudad de México y del extranjero, como Cuba y Perú.

Los miembros de Sol Azul conjugan la fuerza de la palabra con el movimiento corporal  para transmitir historias vivas de todos los tiempos a nos, jóvenes y adultos. Ellos son: Carolina Velásquez, Rosaelena Barrientos, Marielena Carvajal, Elisabeth Siefer, Jennifer Boni, Victoria Rodríguez y Francisco Ibarbucea, quienes en este artículo nos comparten su experiencia.

 

POR QUÉ NOS ESCOGE EL CUENTO

                                                                                                                             Por: Victoria Rodríguez Irízar

 

Si como bien dice Steve Sanfield, narrador y poeta,  “El contador de cuentos excepcional no sólo conoce el cuento de arriba a abajo, sino que sabe todo del cuento a través de su experiencia”, para el grupo “Sol Azul” los cuentos se cuentan desde la esencia  del contador de cuentos, es decir, desde lo que cada quien es.

Desde esta óptica es que Moisés Mendelewicz dice que los cuentos se cuentan conndose uno mismo a la vez. “Todos los cuentos deben estar conectados con la historia personal de cada narrador para así llegar al alma de los demás y producir ese momento hipnótico, único e irrepetible que se da en una sesión de cuentos contados”. Para Moisés la elección del cuento es un acto muy personal. El cuento lo elige la persona que lo va a narrar y de preferencia debe ser un cuento que le haya impactado, que le haya conectado con algo de su ser”.

 

El cuento a través de nuestra experiencia

 

Carolina dice que escoger el cuento que quiere contar le lleva tiempo. “Creo que logro decidir cuál es cuando algo de la historia —los personajes, la época, el lugar, el tema— se conecta con una fibra interna mía. Mientras este momento no llega,  puedo leer un libro u otro distraídamente sin que nada llame mi atención”.

En su experiencia, “esta conexión, quizá mágica”, se relaciona en gran parte con dos situaciones: estado de ánimo y el momento en que vive.

Le sucedió con la Mujer del Juez de Isabel Allende, donde la autora entrelaza crueldad, ternura y muerte a través de narrar la vida de un bandido y su primera y única entrega amorosa en los brazos de una mujer momentos antes de morir. “Debo reconocer que, a veces, los cuentos llegan como un regalo: la recomendación de alguien, un paseo por una librería, el encuentro casual de un texto cuando sacudo el librero”, comenta.

 

María Elena, por su parte, expresa que desde niña le gustaron y aprendió los cuentos que le dejaban huella por su mensaje. “Me encantaba que al final los personajes buenos recibieran su recompensa y los malos su castigo”.María Elena se enamoró del lenguaje. “Siempre me han gustado  las palabras diferentes, el uso de sinónimos, de palabras domingueras, y de imágenes evocadoras” .Uno de sus autores favoritos es Ray Bradbury, al que conoció por sus cuentos de ciencia-ficción. También le atraen los cuentos orientales, con su magia y su misterio. “Las leyendas que leí de niña, como las leyendas chinas y las leyendas mexicas, me llenaron de fantasía. Así que escojo para contar cuentos hermosos, con palabras e imágenes poco comunes que me llevan al lugar descrito por el autor o por la tradición oral que recogió los cuentos, como las Mil y Una Noches”.

 

Rosaelena dice que los cuentos que narra están profundamente ligados a su estado de ánimo o a una experiencia significativa en su vida. “Hay cuentos que con sólo escucharlos una vez quedo totalmente atrapada, como es el caso de Hoy es Hoy, y Mañana es Mañana, que refleja el ingenio de los mexicanos para engañar a la muerte”. Los Hombres del Mar, de Mónica Lavin, es un cuento que le agrada por el papel que juega la mujer en la tradición de los marineros. “Habla de la mala suerte que puede traer una mujer en un carguero frente a la enorme paradoja de que todos los cargueros llevan por nombre el de una mujer”.

 

Francisco escoge leyendas, él es historiador. Guía recorridos culturales por el centro de la ciudad de México.  “A mí me hubiera gustado vivir en la ciudad en el siglo XVI, en la época virreinal. Amo mucho la ciudad, conozco sus recovecos y sus callejones. Contar leyendas es como revivirla, reinterpretarla, rehacerla”. Francisco dice que al hablar de las casonas antiguas y de quienes las habitaron, “una parte mía se convierte en conde, en fantasma, en juglar; y lo comparto con la gente, porque siento que tengo en con muchas cosas con esos personajes”.

 

El cuento, mi propia historia

 

Al preparar el cuento, el narrador en ocasiones le da volumen al malo de la historia, a veces a la vìctima, o al hèroe, todo depende del momento emocional en que esté. Victoria expresa: “Y al anciano sabio le pongo el nombre de un maestro que me ayudó mucho, y a la bruja el nombre de alguien que me hizo la vida de cuadritos. Me identifico especialmente con el cuento de Isabel Allende titulado Clarisa, una mujer muy buena a los ojos de la sociedad, pero que tuvo una vida sexual oculta que se descubre a su muerte”.

 

Moisés dice que hay muchos personajes en los cuentos que elige que le recuerdan personas. “Es como una manera de tener cerca a personas que están lejos de mí, porque esos personajes corresponden exactamente con gente que yo conozco”, comenta.

 

Carolina menciona cómo escoge cuentos relacionados con su personalidad o algún rasgo de ella. “Generalmente con el espíritu sensual y aventurero que reconozco vive en mí desde hace muchos años”.

Esto le sucedió con la leyenda de tiempos de la Colonia La mulata de Córdoba, con La vendedora de nubes de Elena Poniatowska y Magda Montiel, y con Simbad el marino, de las Mil y una Noches. “Con estas historias reencontré algo de mi misma que ahora disfruto y no quiero abandonar”.

A María Elena le atraen los cuentos que plantean un dilema, muchas veces un dilema moral. “Me gusta cuando su solución no es radical: lo bueno no es blanco y lo malo no es negro, no, sino que ambas posiciones, y a veces una tercera,  tienen pros y contras, y es el oyente quien debe decidir y tomar partido. Ejemplo de ello son La Tía Clemencia y La Tía Mary, del libro Mujeres de Ojos Grandes, de Angeles Mastretta”.

 

A Rosaelena le atrapan los cuentos de mujeres para mujeres, “especialmente donde brilla su astucia, su fuerza y su ingenio”.

 

El proceso de escoger y contar un cuento a veces es tan fuerte que hay cosas que no se pueden decir. Tan importante es lo que se habla como lo que se calla, y por qué se calla.

María Elena, por ejemplo, no ha podido contar Historia de una madre, de Hans Christian Andersen. “En este relato, a la madre el personaje de la muerte le arrebata a su hijo, y ella pasa grandes penalidades tratando de recuperarlo”. María Elena sufrió la muerte de un hijo, por lo que el cuento “me despierta emociones todavía demasiado fuertes para exponerlas en público”.

 

Escoger el cuento es ponerse en contacto con una parte interna que sale a la luz; es, también, ser consciente de la intención: qué se quiere decir con él y a quiénes.

 

Francisco, por ejemplo, a través de sus recorridos con leyendas busca reconstruir en la gente el contacto con la ciudad. “Elegí dar recorridos de leyendas porque estoy convencido de que la cultura y la historia son la esencia fundamental del ser humano, porque es una manera de acercar a los habitantes de la urbe a sus raíces, guiarlos a la ciudad original, a una ciudad menos agresiva, a la del periodo virreinal, que si bien no fue una época tan ideal, es desconocida para muchos. Me gusta conducir recorridos culturales porque mediante la representación y narración de sucesos se logra acercar a los jóvenes lúdicamente al patrimonio oral y arquitectónico de nuestra ciudad, y así se van adentrando en el arte, en la cultura, en la historia”.

 

La interacción con el público

 

Al contar un cuento, el narrador crea con el público un espacio de interacción único que es nuevo cada vez.

Francisco expresa que cada narración es irrepetible. “Aunque yo cuente el mismo cuento, nunca va a ser la misma temperatura, ni el mismo día del año, ni con los mismos nos o adultos...el que está tosiendo atrás, el ruido del avión que pasa, el olor a café, todo le imprime un sello original a cada experiencia. Y yo, como narrador, no soy el mismo de una función a otra”.

 

Cuando el contador de cuentos ha introyectado su relato desde lo profundo, refleja su emoción al auditorio. Como comenta Victoria: “Cuando cuento un cuento desde dentro, que lo vibro, las reacciones del público son inesperadas, mágicas”.

 

Elisabeth, nuestra compañera alemana radicada en México, comparte cómo la narración de un cuento con un público internacional le ayudó a asumir su identidad. Nos dice: “A mí me avergonzaba que los soldados alemanes invadieran otros países. En 1961 estudiaba en España, y cuando mis amigas del colegio me pedían que cantara una canción de mi tierra, yo no podía. Escondía mi identidad”. 30 años después, cuando ya era narradora, un amigo mexicano le habló con entusiasmo de un cuento de Heinrich Boll titulado No sólo en navidad. “El cuento habla de la guerra en forma sarcástica, pero está escrito de modo tal que uno no sabe si llorar o reír”. El cuento es una crítica feroz de la restauración en la República Federal Alemana. Elisabeth lo contó en 1991 en un festival en La Habana. Era el tiempo de la guerra del Golfo. “El público se compenetró tanto con la narración que yo sentí que me siguió en todo momento. Tan fuerte fue la interacción entre el público y yo que me olvidé del tiempo que tenía destinado a narrar, dejé el escenario 20 minutos después”. Lo más importante de esa experiencia “fue que pude presentarme con algo de mi propia tradición, pude ser la alemana que soy, sin bajar la mirada. El cuento así contado me hizo asumir mi identidad”.

 

Rosaelena habla del impacto inesperado que tuvo un cuento que ella preparó. “Estábamos en el Festival Internacional de Narración Oral ‘Primavera de Cuentos 2006’ en Cuba y presentamos una función de cuentos eróticos. Yo había preparado el cuento Azafrán, de Anais Nin, que trata de la relación de una chica con un hombre mayor, con el que se casa”. Para Rosaelena era un cuento muy rontico, en el que destacó el esfuerzo de la protagonista por cocinar para su esposo sus platillos favoritos. “Sin embargo, cuando narré este cuento en Cuba la parte rontica se volvió irrelevante para una persona del público que se me acercó. Me comentó que lo que más le impactó fue la relación erótica de la criada negra con el amo de la casa”.

 

Es importante señalar cómo el mismo público, con sus comentarios, muchas veces destaca partes del cuento que el narrador había pasado de largo, y eso enriquece la  visión del narrador.

 

Los cuentos de mi cuento

 

El proceso de preparar un cuento es complejo porque el narrador entra en contacto con su mundo emocional. Como dice Victoria: “Es semejante al momento en que se cuece un pastel. Los ingredientes se han mezclado, pero no se sabe qué pasa en el horno. Cuando preparo un cuento, todas mis emociones están en ebullición, entretejidas”.

 

Jennifer describe esta experiencia recurriendo al concepto jungiano de Sincronía. Nos dice: 

 “La sincronía es un concepto muy utilizado en la psicología junguiana. Dicho de manera muy sencilla, la sincronía es cuando algo interno, que te está sucediendo, se conecta (como mágicamente) con algo externo… y aparece un cuento; un cuento que trae escondido algo tuyo.

 

El mensaje, sin embargo, no siempre es claro. La mayoría de las veces, no entendemos por qué un cuento nos atrapó, simplemente, sentimos que tenemos que contar ese cuento. El inconsciente sabe la razón y será tarea de nosotros descubrirla.

 

Al contar el cuento, uno va descubriendo por qué lo eligió, y lo inconsciente se va haciendo evidente. Se hacen claras las conexiones entre el cuento y lo que te está sucediendo a nivel personal. Dicho de manera coloquial: “nos cae el veinte”.

 

Por otro lado, para que el cuento tenga más efecto sobre este proceso personal se puede contar con una intención. Esta intención no tiene por qué ser evidente para el público. Esto es, cuando yo cuento mi versión de Caperucita Roja, hay un motivo, secreto, que únicamente yo entiendo. Así que al decir ciertas frases o al hacer ciertas descripciones, estoy conectándome con esa intención interna. Contar el cuento con esa intención en mente ayuda a sanar.”

 

Moisés habla de cómo cada cuento que prepara se relaciona con su vida. “Yo me cuento a través de los cuentos que yo estoy contando. Por eso también durante mucho tiempo llamaba a los espectáculos de narración oral que yo hacía Los cuentos de mi cuento”. Moisés  comparte lo que esto significa:

“Cuando preparo un cuento nuevo estoy solo en mi casa y en ese momento a nivel emocional me están pasando cosas. Si estoy triste, si estoy enojado, si tengo un problema de salud, todo eso se refleja en la versión oral que yo hago del cuento, porque yo permeo el cuento con mis vivencias. Cuando tiempo después vuelvo a contar ese cuento, regreso al texto que elaboré entonces. Quizás pasaron ya 10 o 15 años, pero me encuentro con alguna frase, alguna palabra o alguna canción que me remite a la manera como yo estaba en ese momento. Por eso digo que los cuentos van quedando como si fueran un diario”.

 

El cuento fantástico

por Guzmán Urrero

 

El género fantástico nos atrapa con un hechizo casi imposible de definir. Mirada con el paso del tiempo, la sensación que produce un buen cuento fantástico bordea el enigma. Desde Borges a Ray Bradbury, los autores que se han acercado a esta variedad de relato han sido numerosos, pero no son tantos los que consiguen una elevada calidad literaria.

Cortázar trató de captar esa imagen sublimada del relatoto fantástico, aunque reconociendo que ésta ha variado considerablemente a lo largo de la historia y de una cultura a otra.

 

¿Cómo definir la experiencia que produce el cuento fantástico? En cierto modo es algo así como un juego en el que intervienen antiguos símbolos, rico en paradojas, útil para trascender el mundo real.

Bajo esa premisa, nadie duda en romper lanzas a favor del mito y la epopeya fantásticas. Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo subrayaron que estas ficciones son tan viejas como el propio miedo, y por tanto anteriores a las letras.

 

Dicho de otro modo: «Los aparecidos pueblan todas las literaturas: están en el Zendavesta, en la Biblia, en Homero, en Las mil y una noches». Atenndose al ámbito europeo y americano, Borges y sus compañeros sitúan la aparición del género en el siglo XIX y en el idioma inglés.

No obstante, en la secuencia caben los precursores, y por ello citan «en el siglo XIV, al infante Don Juan Manuel; en el siglo XVI, a Rabelais; en el XVII, a Quevedo; en el XVIII, a Defoe y a Horace Walpole; ya en el XIX, a Hoffman» (Antología de la literatura fantástica, Barcelona, Edhasa, 1981, p. 9).

En cierto modo, la materia se sincretiza en Poe y admite una bifurcación hispano parlante, transitada por figuras de lo más variopinto: desde Gustavo Adolfo Bécquer hasta Juan Rulfo, sin olvidar a Leopoldo Lugones, Julio Cortázar, Macedonio Fernández, Horacio Quiroga y los muchos integrantes de aquella cofradía literaria que se apropió de lo real maravilloso.

 

En otro nivel de análisis —el conceptual— figuran analistas como Nicolás Cócaro, a cuyo juicio lo fantástico y lo psicológico tienen más de un punto en con: «los separa, de primera intención, un débil y frágil muro, a menudo confundido por críticos, ensayistas y lectores poco avisados».

Para Cócaro, lo fantástico acarrea hasta el ordenamiento humano una presencia irreal que «después de ubicarse, atrae, seduce y se instala como si, desde siempre, hubiera pertenecido al mundo que nos rodea». Por esta razón, Bioy Casares entendía que más de un cuento fantástico tiene por método «la intervención de un ser o de un hecho sobrenatural, pero insinúa, también, la posibilidad de una explicación natural» («La corriente literaria fantástica en la Argentina», en Cuentos fantásticos argentinos,selección de Nicolás Cócaro,).

 

Y ya que mencionamos las fronteras permeables de lo maravilloso, conviene aceptar que esta naturaleza del género tiene su raíz en el Medievo.

Al decir de Jacques Le Goff, el aliento de lo maravilloso medieval «depende de un desarrollo interno en el cual lo maravilloso de algún modo se excita, se distiende y asume proporciones penetrantes y a veces extravagantes» (Lo maravilloso y lo cotidiano en el Occidente medieva )

 

En suma, el efecto de un cuento fantástico funciona en los dominios de la incertidumbre. Y es que ocurre como decía Roger Callois: lo irreal se define por contraste, cuando irrumpe en el espacio doméstico. Va a ser en este punto impreciso donde el género quede mejor formulado.

No en vano, tal registro de lo fantástico se da en Tzvetan Todorov como una elección. Así, cuando en el mundo que conocemos se produce un acontecimiento de imposible explicación, quien percibe dicho fenómeno ha de optar por una de las dos soluciones posibles: “o bien se trata de una ilusión de los sentidos, de un producto de imaginación, y las leyes del mundo siguen siendo lo que son, o bien el acontecimiento se produjo realmente, es parte integrante de la realidad, y entonces esta realidad está regida por leyes que desconocemos” (Introducción a la literatura fantástica, .

 

A partir de ahí, no caben otras dudas: la baraja ya está repartida y el misterio queda felizmente desplegado.

 

 

 

 

¿Las nuevas generaciones siguen leyendo?

por Guzmán Urrero

 

Dicen que el correo electrónico, los chats de Internet y las publicaciones en red demuestran que las nuevas generaciones siguen leyendo.

 

No son libros, pero… En fin, ya ven que, en este tiempo que nos ha tocado en suerte, preferimos destacar el menor de los males. Porque, seamos sinceros, a nadie le agrada pensar que el libro es un artefacto pasado de moda. De ahí que convenga hacerse unas cuantas preguntas: ¿La lectura sigue siendo un signo de prestigio social? ¿Cómo lograr que los adolescentes conserven el amor por los libros? ¿La afición a la lectura está destinada a extinguirse? ¿Y qué mundo nos espera con ello?

 

En uno de sus fragmentos más luminosos, Marcel Proust comprueba cómo, mientras la lectura sea «la iniciadora cuyas llaves mágicas nos abren en nuestro interior la puerta de estancias a las que no hubiéramos sabido llegar solos», su desempo en nuestra existencia resulta francamente saludable, pues viene a estimular lo más noble que hay en nosotros: el entendimiento, la fantasía y la razón; o por mejor decir: el don de la conciencia, donde resuenan todos los significados del mundo real y de los mundos posibles.

 

Dicho de otro modo: leer enriquece nuestro criterio, fomenta nuestros suos y nos brinda un sinnúmero de vidas postizas que llenan los huecos de la nuestra.

 

En contraste, leer es para Proust un quehacer peligroso cuando, lejos de iluminar nuestra espiritualidad, la suplanta, tornándose un simulacro carente de sentido y de valor; o cuando la verdad no se ofrece a nuestros sentidos como un ideal inalcanzable por nuestro pensamiento y nuestra voluntad, sino como un concepto material, «abandonado entre las hojas de los libros como un fruto madurado por otros y que no tenemos más que molestarnos en tomarlo de los estantes de las bibliotecas para saborearlo a continuación pasivamente».

 

Sin extraer otro tipo de conclusiones, nos basta con seguir la pauta del escritor francés para advertir hasta qué extremo el de lector es un oficio prescindible en la identidad de muchos de nuestros contemponeos.

 

El pensamiento gregariohacer lo que la mayoría hace, sin distinguirse del resto– disipa la individualidad, aunque ello parece importarle poco a ese creciente segmento de la población que se complace en sí misma ante la pantalla televisiva, lejos, muy lejos de esa tentación anacrónica que llamamos lectura.

Hablan últimamente los analistas de este ocaso, y repiten que, a pesar de un tiempo de ocio cada vez más generoso, el lector actual tiende a prestigiar otros pasatiempos por encima de la bibliofilia. Entre los jóvenes, un videojuego en red es mucho más atrayente que un libro.

 

Se dice que el lector moderno es desatento, fragmentario e impulsivo. Carece de paciencia para acabar el libro que adquiere, y a veces incluso se conforma con hojearlo.

 

De hecho, si bien el negocio editorial disfruta de unas ventas ennea creciente, parece claro que sus consumidores acumulan volúmenes que no leen, o que no alcanzan a leer del todo, transformándolos así en ornato prestigioso o en simple referencia que quizá nunca lleguen a consultar.

 

Bajo la enseña proustiana, estos leyentes ni siquiera merecerían pertenecer a esa categoría peligrosa de la que antes hablábamos. Y sin embargo, hoy tienen su lugar, y deben ser elogiados, pues al menos perpetúan una ceremonia —la compra de libros— imprescindible para conservar los rasgos de la alta cultura.

 

Por todo ello, y en particular para no resultar apocalípticos, pensemos hoy en esas bibliotecas llenas de ejemplares como un foco de cercano afecto, imprevisible en la gama de placeres que puede causar a quien, de cuando en cuando, compruebe los índices de un volumen concreto y luego quede absorto en sus primeras páginas.

 

Al fin y al cabo, aún es dudoso que en el mundo se haya extinguido del todo la era de los lectores. Ojalá que el libro electrónico y otros artilugios que están por venir consigan invertir las modas, y así los chicos recuperen el viejo placer de la letra impresa.

 

 

 

 

 

Julio en el Living de Marta

 

 

Viernes 8 y 22 a las 22:00

 

CLAUDIO FERRARO

 

Y comieron perdices

Nuevos relatos matrimoniales

 

Entrada $50 con copa y tapas

 

 

 

Viernes 15 y 29 a las 22:00

 

JOSE CAMPANARI

 

Chacarita-Santiago de Compostela

Ida y Vuelta

 

Entrada $50 con copa y tapas

 

 

 

Sabados 2 y 9 a las 22:00

 

MARTA LORENTE

Pecado Carnal

 

 

Entrada $50 con copa y tapas

Adicional cena $60

 

 

Sábados 16, 23 y 30 a las 22:00

 

MARTA LORENTE

Para ponerse colorado

 

Entrada $50 con copa y tapas

Adicional cena $60

 

 

 

 

 

 

De fines de julio a mediados de agosto

 

JOSE CAMPANARI

Laboratorio para narradores

 

Horarios y condicionesa partir del lunes 18

15-4496-1296

martalorente@cuentosaldia.com

 

El living de Marta

Solo con reserva previa al 15-4496-1296

martalorente@cuentosaldia.com

 

 

 

 

Paseos en velero

    Rio de la Plata

    Delta

    Colonia

 

Viajes para navegar en

Angra dos Reis

 

Informes:

www. velerofinisterra.com.ar

capitan@velerofinisterra.com.ar

 

 

 

 

 

 

 
Chivos y chimentos

 

JOSE CAMPANARI durante su estadia en Buenos Aires, además de sus presentaciones, dictara laboratorios

·          EL ANFITRIÓN (exploración sobre la figura y función de la persona que cuenta)

·          EL RECUERDO FICTICIO (trabajo de exploración de las historias)

·          LO BREVE SI BUENO DOS VECES BREVE (laboratorio sobre el uso del tiempo)

Informes a partir del lunes 18 de julio : 15-4496-1296 martalorente@cuentosaldia.com

 

 

Elva Marinangeli ( elva.marinangeli@gmail.com ) y Juana La Rosa ( jlarosa@fibertel.com )

Invitan  a narradores orales a narrar o escuchar en La Perlita, Museo Larreta Juramento 2291:Cuentos de hasta 8 minutos, 7 narradores por encuentro por orden de llegada.

 

Está pronta a aparecer Victoria entre las sombras, novela de Marcelo di Marco.

Para ir anticipándola y deseándola podes visitar http://www.victoriaentrelassombras.com/   

 

Lîla -espacio de arte-www.lilaespaciodearte.blogspot.com (011) 4773 1102 15 49 27 69 44
Propone una parva de talleres

 

Intensivo de Sonido y Movimiento

Día y horario: lunes de 17.30 a 19:00, coordinadora: Silvina Sznajder

Consultas: 4858-0495 15 5514-1307 silvinasznajder@hotmail.com


Laboratorio de Teatro y Ritualidad

Horario: jueves de 19:00 a 22:00 ( nivel inicial ) y lunes de 19:00 a 22 :00 (Avanzados)

Arancel: $200 , Coordina: Clodet García

Consultas: teatrodelatierra@gmail.com

 

Taller de teatro + narración oral: No voy en tren, voy en avión

Horario: viernes de 17.30 a 19:00, arancel mensual $120. coordinadoras: Daniela Magnone y Lucila Chedufau


Tardes de cuentos para chicos

Horario: lunes 17:00 a 18.30 desde agosto,Arancel: $90, Coordinadora: Lucila Chedufau

 

Teatro:desde el cuerpo hacia la palabra

Horario: miérc. 19.30 a 21.30 Arancel: $120 Coordinadora: Lucila Chedufau

Consultas: aecreativa@gmail.com

 

 

 

CARTELERA DE JULIO

JUEVES

Jueves 21 15:30.
CUENTOS QUE VIENEN DE LEJOS con Anabelle Castaño
Museo Etnográfico "Juan B. Ambrosetti" - Moreno 350

Entrada Libre

 

VIERNES

Viernes 8 19.00

SIMPLEMENTE CUENTOS con Marita von Saltzen y Vivi García.

Tinogasta 3218

Entrada libre.

 

Viernes  8 19:00

DEL VERDE AL SEPIA Coordinan: Myriam Baglietto y Alda Salzarulo

Bien Bohemio -  Sanchez de Loria 745.. Reservas al  49571895

 

Viernes 8        20. 30
CUENTOS DE TERROR Y MISTERIO con Pedro Parcet, Anabelle Castaño y Albert Cohen
Bohemia Resto bar - Bulnes 802   Entrada Libre


Viernes  8 y 22    22:00

...¿ Y COMIERON PERDICES ? (Nuevos Relatos Matrimoniales) con con  Claudio Ferraro

El living de Marta, solo con reserva previa al 15-44961296 martalorente@cuentosaldia.com

Entrada $50 con copa y tapas

 

Viernes 15 18.00,

HISTORIAS ROBADAS conElisa Vázquez y Pedro Parcet

Manzana de las luces - Peru 222

Entrada libre

 

Viernes 15 y 29  22:00

CHACARITA – SANTIAGO de COMPOSTELA IDA Y VUELTA  con José Campanari.

Cada viernes diferente repertorio.

El living de Marta, solo con reserva previa al 15-44961296 martalorente@cuentosaldia.com

Entrada $50 con copa y tapas

                                             

Viernes 15  18.00

RADIOMENSAJE (historias y cuentos) con Gabriela Aguad. Dirección: Ana Fernández.

La Bodega del Cafe Tortoni - Avda de Mayo 829

Entrada $ 20.-

 

 

SABADO

sabado 2  16.

INDEPENDENCIA con grupo Por qué contamos, Margarita Caffatti y Matilde Guerrero.

Invitada Vivi García.pianista: Matilde Guerrero.

La Biblioteca Café - M. T de Alvear 1155. reservas al 4 811  0673

Entrada incluida la consumición $ 35.00

 

sábado 2  19.00
HISTORIAS PARCAS. Relatos de un país donde no se puede vivir con Martin Birman
La Dama de Bollinni - Pasaje Bollini 2281

Entrada $30

Sábado 2     20 :00.
CICLO SIBARITA DE CUENTOS EN BOHEMIA con Juan Decuzzi, Reggie Soriano  y Antonio Castaño Bohemia Resto bar - Bulnes 802   

Entrada Libre

 

Sabados 2 y 9  22:00

PECADO CARNAL con Marta Lorente

El living de Marta, solo con reserva previa al 15-44961296 4864-3657 martalorente@cuentosaldia.com

Entrada $50 con copa y tapas

 

Sábados 9 y 16 de julio 18:00.

LA PERLITA Encuentro de cuentacuentos abierto al público  Coordinación: Juana La Rosa y

Elva Marinangeli

Museo Larreta -  Juramento 2291

Entrada $10

 

Sábado 9 18.00,

HISTORIAS ROBADAS Elisa Vázquez y Vivi García

Av. San Pedrito 107.

Consumiciónnima $15


Sabado
9 de julio 19:00

RAÍCES, NOSTALGIA Y PROYECTO con la negra Brunero

La dama de Bollini - Pasaje Bollini 2281 

Entrada $35 con 2 empanadas

 

Sabado 16  15:30                                                                                  

CUENTOS QUE VIENEN DE LEJOS con Anabelle Castaño
Museo Etnográfico "Juan B. Ambrosetti" - Moreno 350

Entrada Libre
 
Sábado 16 18.00

LOS CUENTOS DE LA MANZANA  con Alumnos del taller de Narración Oral de La Manzana de Las Luces

Av. San Pedrito 107

Consumiciónnima $15

 

Sábado 16 a las 19.00

EVITA VUELVE con Roxana D Auro, Marcela Placona, Silvia Vellón, Raúl Cuevas y

Hernán Di Nelli (cantante)

Roxy Café - Alsina 100, Avellaneda

Entrada libre

 

Sábado 16 20 :00.
Doble función en Bohemia!

FRITADA DE CUENTOS con Matilde Macchiavello y Patricia Dandreis y

GITANOS con Pedro Parcet

Bohemia Resto bar - Bulnes 802   

Entrada Libre

Sabados 16, 23 y 30  22:00

PARA PONERSE COLORADO con Marta Lorente

El living de Marta, solo con reserva previa al 15-44961296 4864-3657 martalorente@cuentosaldia.com

Entrada $50 con copa y tapas

 

Sábado  23  19 :00.

LOS CUENTOS DE DON VERIDICO con Norma Alves

La dama de Bollini - Pasaje Bollini 2281 

Res. 4805-6399 / 15-5106-2337

Entrada $35 

 

Sábado 23: 18,30 

CUENTOS EN SÉPTIMO ARTE con Susana Stolerman y Elisa Vázquez, "

San Pedrito 107  

Consumicion minima $15

 

 

DOMINGO

 

Domingo 3 17.30

CUENTOS con Patricia Dandreis, Mónica Debuchy, Norma Debonis, Marga Pastor y Vivi García

Biblioteca Nacional, sala Augusto Cortázar, Agüero 2502.

Entrada libre

 

Domingo 17 17:30

¡CUENTACUENTOS EN EL MUSEO! invitadas: Elena Santa Cruz y Lorena González Orellana
Museo Etnográfico "Juan B. Ambrosetti" - Moreno 350

Entrada Libre

Domingo 31 a las 17.00

CUANDO SEA GRANDE (narración oral para nos)con Patricia Lonaco, Enrique Argumedo y

Raúl Cuevas

Roxy Café - Alsina 100, Avellaneda

Entrada libre

 

 

 

CUENTOS AL DÍA

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