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CUENTOS AL DIA Buenos Aires
Periodico
de narración oral
www.cuentosaldia.com
Número 137 / junio
2011 / Año 13
Fundado por Marta
Lorente
y José Campanari
Dirección Marta
Lorente
cuentosaldia@cuentosaldia.com
martalorente@cuentosaldia.com
Consejos y guia para la mujer
Las mujeres necesitamos
algo más que superar
El tránsito
lento
y vivir todos los dias sin temor
.
 
Necesitamos
consejos y orientación
Cuentos al Día en
un aporte a
la identidad y
crecimiento
de la mujer moderna
se los trae:
…
Algunos preceptos
(tomados de La perfecta
casada de Fray Luis de León)
Cuánto es
menester para
que una mujer sea perfecta, y lo
que debe procurarlo ver la que es casada.
Mujer
de valor, ¿quién la hallará?
Raro
y extremado es su precio.
Qué confianza
ha de engendrar la buena
mujer en el pecho del
marido, y de cómo pertenece al oficio de
la casada la guarda de la hacienda, que consiste en
que no
sea gastadora
Que es decir que ha
de estudiar la mujer, no en empeñar a
su marido, meterle en
enojos y cuidados,
sino
en librarle de ellos y en serle perpetua causa de alegría y descanso.
Por más nobles y ricas que sean,
deben trabajar y ser hacendosas.
Pondérase la obligación de madrugar en
las casadas, y persuade a ello
con
una hermosa descripción de
las delicias que suele
traer consigo la mañana.
La perfecta
casada no
sólo ha
de cuidar de abastecer su casa y conservar
lo que el marido
adquiere, sino que ha
de adelantar también la hacienda.
Cuánto debe evitar la mujer buena
el ocio;
y de los vicios y malas resultas
que de él nacen.
Cuánto importa que las mujeres no hablen mucho y que sean
apacibles y de condición suave.
Dos cosas hacen y componen
este bien de que vamos hablando:
razón discreta y habla dulce.
No han de
ser las buenas mujeres
callejeras, visitadoras y vagabundas, sino que han de amar mucho el retiro,
y se han
de acostumbrar a estarse en casa.
De cómo pertenece
al oficio
de la perfecta casada hacer
bueno
al marido, y de la obligación que tiene
la que es madre de criar por sí a los
hijos.
De cómo la
mujer que es buena ha de cuidar de ir limpia
y aseada para mostrar así su
ánimo
compuesto y concertado.
La buena mujer ha
de ser dicha, gloria, feliz suerte
y bendición
de su
Marido
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Palabras,
¿solo
palabras?...
Neologismos
I
... Desde que a las insignias las llaman
“pins”,
a los maricones “gays”, a las comidas
frías “lunchs”, a los
repartos
de cine “casting”, Argentina ya no es la misma.....
Ahora es mucho más moderna...
Durante muchos años
los Argentinos estuvimos
hablando en prosa
sin saberlo.....
Y lo que todavía es peor, de lo
atrasados que estábamos, sin
darnos
cuenta.....
Los chicos
leían revistas en vez de “comics”, los
jóvenes hacían asaltos
en lugar de “parties”,
los estudiantes
pegaban
carteles sin saber que eran “posters”,
los empresarios hacían negocios en vez de “bussines” y los
obreros
(tan ordinarios
ellos) al mediodía le traían
la vianda en
lugar de usar “lunchera”.....
Yo en la escuela hice muchas
veces “aerobics”
pero
en mi ignorancia
pensaba
que estaba en clase de gimnasia...
Afortunadamente
todo
esto cambió, Argentina hoy es
un país
moderno, y a los
argentinos se nos nota el cambio…
exclusivamente cuando hablamos....
Y eso es muy
importante!!!
Cuando estudiábamos para
un parcial
decíamos “estoy hasta
las bolas” cuando en realidad estábamos
“a full”.
Cuando decidíamos
parar un
ratito, nos comíamos un sanguchazo,
sin saber que en realidad habíamos hecho un “break”
Desde ese punto de
vista los Argentinos estamos
completamente modernizados...
Ya no tenemos centros comerciales,
son
todos
“shoppings”.....
Adoptamos
incluso
nuevas palabras,
lo que habla
de nuestra extraordinaria
apertura y capacidad para
superarnos.
Ahora ya no decimos
facturas sino
“cookies”, que suena mas fino, ni
tenemos
sentimientos sino “feeling”
que son
mucho
más profundos.
Y de la misma manera
sacamos “tickets”, usamos “kleenex”,
compramos “compact”, comemos “sandwichs”, hacemos “footing”,
vamos al “pub” y los domingos
cuando
pasamos
el día en el campo hacemos
“camping”
...
Y todo ello
con
la mayor naturalidad
y sin
darle mayor importancia...
Los
carteles que anuncian
rebajas dicen “20% OFF”, y cuando logramos
meternos
detrás de algún escenario, hacemos
“backstage”...
Obviamente
esos cambios
de lenguaje han influido en nuestras costumbres,
han
cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho mas “fashion”...
Los
argentinos ya no usamos
mas calzoncillos, sino “slip”
o “boxer”,
tampoco viajamos
más en colectivos sino en
“bus”, y para el auto usamos
el “parking”…..
En la
oficina
ya no
tenemos
jefes sino
“boss”,
que está siempre en “meeting”
con
los “public relations”, o
tal vez haciendo “bussines” con su secretaria...
Y la secretaria, capaz
que vive en un barrio
de mierda, pero se la pasa
haciendo “mailing”,
y cuando
sale del trabajo se vá a hacer “fitnees” y “aerobics”…
El autoservicio ahora es “self service”, el escalafón
“ranking”,el
representante ahora es “manager”
y la entrega a domicilio “delivery”...
Desde hace
algún tiempo los
importantes son “vips”,
los auriculares “walk man”,
los puestos de venta
“stands”, y las niñeras
“babby sitter”......
Y por supuesto
que ahora
ya no
pedimos
perdón,
decimos “sorry”, y cuando vamos
al cine comemos “pop corn” (son más ricos
si llevan “butter”)...
Y para culminar una
frase que resume todo.......
¿Vió Mendieta…?
ya no
quedan más domadores… ahora todos son “Licenciados en problemas
de conducta
de equinos
marginales”...
Roberto Fontanarrossa
Y reflexionemos sobre
que nos
esta pasando. En
nosotros
está cambiarlo...
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Neologismos II
Un diccionario publicado
por
la Universidad Nacional de General
Sarmiento reseña 1.300 neologismos aparecidos en
la prensa
nacional entre
2003 y 2005. Abundan los vocablos
referidos a la economía y
a los derechos humanos. Su análisis
permite leer los cambios
sociales, las tensiones políticas y
las modas que
atravesaron
el país en
los últimos
años.
“El trabajo
revela la sociedad post
crisis”, define Andreína Adelstein, coautora de 1.300 neologismos en
la prensa
argentina,
junto
a Inés
Kuguel y Gabriela Resnik (1).
Diego Rosemberg, periodista.
© LMD ed. Cono Sur
La cantidad de nuevos
términos
económicos que se incluyeron en del lenguaje
cotidiano habla
de la importancia que tuvieron las finanzas en
todos
estos años.
“Riesgo
país”, “default”,
“megacanje”,
“tercerización”, “formador
de precios”,
“base monetaria”,
“cuasimoneda”, “off
shore, “holdout”, son apenas un puñado
de ejemplos
que se suman
a otros
preexistentes
pero
que las investigadoras consideran
también neologismos por no haber
sido incluidos en ningún tipo de diccionario
de español
o de argentinismos hasta esta publicación, como son los
casos de “hiperinflación”, “deuda externa”,
“convertibilidad”
o “microcrédito”.
Campo
de disputa ideológica
Muchas
de estas nuevas palabras o
expresiones no fueron acuñadas por los propios periodistas,
sino
absorbidas sin
filtros del lenguaje utilizado por sus
fuentes. Y,
se sabe, las fuentes siempre
son
interesadas: intentan seducir a
la prensa con sus
relatos de los
hechos para
que los medios
instalen
en la opinión pública
sus puntos de
vista sobre la realidad. “Cuando consultamos
a algunos
economistas para
que nos
especifiquen
las definiciones de estos
neologismos,
nos
comentaban que la primera
vez que los habían visto
no
era en los
diarios, sino en los documentos
que hacían
circular los organismos internacionales para
sugerir las políticas que se debían
aplicar en
el país”, señala Kuguel.
No parece casual,
entonces, que las investigadoras hayan descubierto
que buena parte
de estos términos connotan pesimismo y sensaciones de
temor. En
su última visita a Argentina, la periodista canadiense Naomi
Klein manifestó
que el ex ministro de Economía Domingo Cavallo
le había admitido en una entrevista
que a
los capitalistas
les entusiasma que la población tenga
miedo en
situaciones
de crisis porque
pueden
avanzar más fácilmente con sus programas
y sacar mayores ventajas.
El contagio
del habla social
con
la jerga económica
llegó al contrasentido
de definir como un
“banco
de alimentos”
a un proyecto
solidario
que recibe donaciones de comida
para distribuirlas en zonas carenciadas.
¿Existe alguna institución
menos
solidaria que esas entidades financieras a
las que se llama “banco”?
El lenguaje es un campo más –aunque
no
menor– de disputa
ideológica. Por eso,
en algunos casos
aparecieron dos neologismos
diferentes para
designar a una
misma situación. El ejemplo más
claro tal vez sea el de “capitales golondrina” o
“fondos buitre”, según
se quiso connotar de manera
positiva
o negativa
a los capitales
invertidos
de manera especulativa
y por
breves lapsos
en la economía
de un país.
El uso sutil de
las palabras para fijar posición
sin que la opinión quede expuesta
de manera explícita
no
es un recurso
novedoso en la prensa argentina. Desde los
años ’80, por ejemplo, en
la mayoría de las crónicas sobre
conflictos gremiales suele
expresarse que los trabajadores
“acatan” las medidas de fuerza,
utilizando
para informar un
verbo que connota sumisión a una
orden
de la autoridad. Rara
vez, en cambio, los periodistas
hablan
de “adhesión”
a los paros sindicales,
expresión
que significaría que los trabajadores
se suman
y participan de manera
voluntaria
en las huelgas.
Uno de los neologismos que aparece
en el trabajo
publicado
por
la Universidad de General Sarmiento
sirve de ejemplo para
mostrar cómo
las nuevas construcciones muchas
veces pretenden guiar las lecturas. Los
medios de comunicación
utilizan con frecuencia
el neologismo
“globalifóbico” para
referirse a los militantes que tienen una posición ideológica
contraria
a la actual globalización.
El nuevo
vocablo
asocia a estas personas con una fobia que, como indica
el diccionario, es un
temor irracional. De esta forma,
sus acciones no pertenecerían
al universo
de la política
sino
al de la salud
mental.
“Sería bueno saber con qué grado
de conciencia se utilizan
estos términos. En
medio del conflicto
del campo escuchaba
decir ‘piquetero rural’ o
‘golpismo’ y yo
me preguntaba
si los periodistas estaban
diciendo
lo que realmente querían
decir. Por
momentos la sensación es que cualquiera dice cualquier cosa y a quien
trabaja con
la palabra como materia prima
se le podría
exigir mayor responsabilidad”, opina Adelstein.
En el reciente
conflicto desatado
por
la implementación de
las retenciones
móviles resultó interesante
analizar cómo
algunos
medios fijaban posición
utilizando
la palabra “paro” o la expresión “lock
out”, según
editorializaban a favor
de los ruralistas
o
del gobierno respectivamente. También fue sustancioso observar
cómo comenzó a expandirse el neologismo “agronegocio”. Hasta hace
unos
años, los
economistas argentinos hablaban
de “agricultura” para designar a una
rama de la economía que –sin
desconocer la disputa
de intereses que allí se daba– aún conservaba
algún apego a los
modos
de vida y las costumbres regionales. Los
organismos oficiales,
sean ministerios o
secretarías, todavía utilizan ese vocablo en su propia denominación.
En cambio,
el neologismo
“agronegocio”, un
término
que fue propalado
con
admiración por los suplementos
rurales de los diarios, parece
ostentar
atributos positivos
de modernidad
y encripta en
su connotación
una forma
de explotación rural que incluye
a los fondos de
inversión
(buitres o golondrinas, según
quien los
mire), los “pools” de
siembra, los fideicomisos y las semillas trangénicas.
Uso acrítico del lenguaje
La creación de eufemismos es otra
de las técnicas habituales
que se utilizan para generar
corrientes
favorables de opinión o, al menos, para
evitar las negativas. Así nació en
el Departamento de Estado
estadounidense la expresión “daños
colaterales”, con la intención de evitar mencionar a las inexplicables muertes de civiles ocasionadas por las operaciones bélicas. En
Argentina
y América Latina es posible
rastrear el mismo mecanismo en la expresión “flexibilización
laboral”, un
neologismo
que generó interesantes tensiones de
sentido.
Al principio fue
difundido
desde esferas gubernamentales como un
eufemismo que permitía disimular que la nueva legislación
del trabajo no significaba otra
cosa que la precarización y la
anulación
de históricos
derechos
adquiridos por los
trabajadores. Pero
más tarde, el uso corriente
terminó por darle a
la expresión una
valoración
negativa cuando la realidad se encargó
de despejar todo tipo de
dudas sobre qué consecuencias trajo
aparejada la puesta en
práctica de la normativa.
Fue un periodista deportivo,
Ezequiel Fernández Moores, quien en plena
crisis de 2001 pudo tomar
distancia sobre
el trabajo de sus colegas
y describir con lucidez el uso
de los eufemismos y la
incorporación acrítica del lenguaje
de las fuentes: “Es notable como en los medios
de comunicación –señaló Moores en una charla pública– se incorpora
dócilmente un
tipo
determinado
de lenguaje: podemos decir con facilidad que los
pobres
saquean supermercados
pero
no
que los bancos saquean
ahorros. Al saqueo
de los bancos lo
llamamos corralito”.
El diccionario 1.300 neologismos en
la prensa
argentina
no
se propuso como un trabajo
exhaustivo,
se realizó tomando un muestreo
azaroso
sobre tres decenas de ejemplares
del diario Clarín y otras tantas
del diario La Nación, por lo
que se presume
que la cantidad de nuevos
términos
es aun mucho mayor.
“Elegimos analizar
los neologismos del periodismo porque hoy usa
un lenguaje
muy cotidiano, está en
un punto intermedio
entre lo
coloquial
y lo técnico, sin
llegar a ser excesivamente jergático”, explica Adelstein que, junto a Kuguel, ahora
trabajan en
una investigación más abarcativa sobre la terminología
que los argentinos emplearon en los últimos
25 años.
Recuperación democrática
Dentro
del vocabulario surgido desde que se recuperó
la democracia, las especialistas encontraron que
en el área de derechos humanos se registran
numerosas
resemantizaciones,
es decir viejas palabras que cobran nuevos
significados.
Tal es el caso de “madres”, “abuelas”, “hijos”, “hermanos” o “desaparecido”. También nacieron palabras para
designar situaciones hasta el momento inexistentes,
como
es el caso de “escrache”, la manera
que la población inventó para
condenar socialmente a los
represores
de la última
dictadura mientras la condena judicial era inexistente. “Muchas veces el periodista crea palabras
para generar
nuevos
sentidos
o para
condensar gran
cantidad de información en poco espacio. En
ese sentido,
el caso más paradigmático de estos
tiempos
tal vez sea el término ‘K’: ‘radical k’, ‘transversal
k’, ‘estilo k’, ‘modelo
k’”, grafica Kuguel.
Asimismo, las dimensiones de
la crisis del 2001 fueron directamente
proporcionales a la impronta
que ésta marcó en la lengua. Por ejemplo, cuando se hizo necesario designar
nuevas formas
de protesta
nació –entre
otros– el término
“acampe”, ya no para definir
una actividad de campamento sino para
referirse a las
manifestaciones en
espacios
públicos
que incluyen
las instalaciones de
carpas. Las ingeniosas ocupaciones que surgieron para combatir
los récord de desocupación
también necesitaron de nuevas palabras.
De pronto, los medios
de comunicación comenzaron a hablar
de “cuidacoches”, “paseaperros”,
“limpiavidrios”
o “cartonear”.
Y
el debate que al mismo
tiempo
se desató sobre la seguridad dejó sus huellas
con
novedosas expresiones como
“gatillo fácil” o “meter bala”, según
se denunciara
o se fomentara el abuso
de armas de la policía.
Un repaso agudo
por
cada una de estas novedosas expresiones permite advertir rápidamente por qué caminos transita
Argentina.
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Neologismos
III
Un estudio establece la relación
entre campañas
políticas
y el uso del neologismo “motochorro”
“A los motociclistas nos obligan a demostrar
que no
somos
peligrosos”
Publicado el 10 de Abril de 2011, Tiempo Argentino
Por Lucia Alvarez
Cansados de que los
automovilistas
suban
las ventanillas
cuando
paran
al lado, un
grupo
de conductores de motos se organizó para
resistir la estigmatización y los proyectos
de ley sobre el uso de chalecos con la patente.
Cómo
se transforma
a un ciudadano en un sujeto peligroso? ¿Cuánto tiempo, cuántas
voces se necesitan para
construir
un enemigo? Hace tres años
los conductores
de motos
empezaron a sentir
un cambio
en la calle: los automovilistas subían sus
ventanillas
al verlos y las caras largas se repetían
cuando
se paseaban
con
el casco en
la mano.
Un tiempo después,
esa desconfianza se transformó en
directo rechazo y hoy es difícil que entren a un
banco
sin que el encargado de seguridad pregunte:
“¿Necesita algo?” Para entender qué había
detrás de esa percepción,
un grupo de motociclistas autoconvocados
realizó un estudio sobre
las presiones mediáticas en
su contra en
los últimos
seis años. Y
así descubrieron cómo,
poco a poco,
fueron
convirtiéndose en un nuevo y
alarmante factor de inseguridad.
“Vimos
que a medida que se usaban términos como ‘motochorro’,
empezaba a crecer la psicosis.
Hoy la gente
está aterrada y se pone violenta.
Y los
motociclistas
se enojan también
porque
si de verdad hay más delitos de ese tipo, las primeras
víctimas somos
nosotros.
Esas motos
antes fueron robadas.
Hay que parar esta ola con urgencia.
Pensar
que la inseguridad pasa por la moto no es real. Nos
confieren una
responsabilidad que no es nuestra
y nos
obliga a demostrar
que no
somos
peligrosos”, explicó
a Tiempo Argentino
Alberto Di Paolo,
miembro de la organización
Motos Clásicas y perteneciente
al grupo de
Motociclistas Autoconvocados
(MA), creado
en 2010 para
resistir la estigmatización y los proyectos
de ley sobre el uso de chalecos con patente, impulsados en
la legislatura porteña y anteriormente
en la provincia
de Buenos
Aires.
El estudio
marca como
origen
de este proceso el domingo 18
de marzo de 2007. Ese día, la
sección Policiales del diario
Clarín publicó
un artículo
titulado “Los
‘motochorros’,
especialistas en salideras de banco y arrebatos”,
donde
se advertía que, según “fuentes policiales y judiciales” el 50% de esos delitos
en la Capital
eran cometidos por ladrones en
motos.
Se acuñaba el término por primera vez y el diario
adjudicaba la creación a unos
vecinos
de Palermo.
A partir
de ahí, Clarín y otros diarios
nacionales empezaron a
utilizar el neologismo con mayor
o menor frecuencia,
según los
cambios en
la coyuntura
política.
Los gráficos
del estudio muestran
que entre 2007 y 2009, las menciones aumentaron en circunstancias como la campaña del jefe de gobierno porteño Mauricio
Macri por la Policía Metropolitana
o el lanzamiento de
la candidatura de Francisco De Narváez en la provincia
de Buenos
Aires. En el primer caso
los artículos
superaban los
diez por
mes durante junio de
2007, cinco
veces más que ese mismo mes dos años
más tarde, cuando la inseguridad
ya no
tenía tanto protagonismo.
También el mundo de
la política adoptó rápidamente el término. Tal
vez la escena más clara de cómo se instalan estos
prejuicios
en el inconciente sea el fallido
que protagonizó
el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri
cuando,
para llegar a una cita en
Comodoro Py,
se subió a una
moto
sin casco
y ante la prensa llamó “motochorro” al conductor
que le dio una
mano.
Pero fue
realmente a partir
de abril de
2010, cuando
el oficialismo porteño presentó
un proyecto para obligar
a los conductores
de motos
a usar un chaleco con el número de
la patente y restringir
la
circulación de a
dos en
algunas zonas y horarios,
que las menciones al
término
en la prensa crecieron estrepitosamente.
En
el diario Clarín se alcanzó
el mayor récord:
43 notas
sobre “motochorros” durante
el mes de agosto. Y no sólo informativas, también
el matutino
se comprometió con el tema en
sus editoriales:
“La Legislatura debe establecer normas para
tratar los problemas que preocupan a la
población, como es el caso
de los motochorros, los
cuidacoches o
limpiavidrios”,
publicaron en la
sección Opinión en mayo
de ese año.
El proyecto
finalmente
fue aprobado en la
legislatura porteña, aunque
no
en los
términos
que el macrismo
esperaba porque,
entre otras
cosas, se le dio un plazo
de aplicación
de 180 días (ver recuadro). Milagrosamente, las noticias sobre
motochorros
casi desaparecieron: el
diario La Nación, que había
publicado
casi 20 artículos en julio, pasaba
a mencionarlos
solamente
una vez en
diciembre. En ese mes los medios
ya estaban concentrados en un nuevo sujeto peligroso: los “ocupantes”
del Parque Indoamericano. “El
5 de abril
caducó esa parte de la ley y van a querer insistir
con
el tema, que nadie se extrañe si en unas
semanas volvemos a ser los
malos de la película”,
concluyó
Mónica
Haissiner,
de MA.
Incluso este diario
usó el neologismo hasta el 15 de octubre.
Lo que determinó el cambio
de posición fue un
correo
de lectores publicado
bajo el título “¿Motochorros?”,
donde
Jorge Rubino observaba esas menciones.
“En las calles, debe imperar el respeto mutuo,
los conductores
deben considerar al otro como un prójimo
y no
como
un probable enemigo. Con la forma
actual de tratar el tema de los
delitos, con eje en
los cometidos desde una
moto,
se está generando una situación
peligrosa
que puede terminar en
serios incidentes”, advertía el lector.
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CARTELERA
DE AGOSTO
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VIERNES
Viernes 5 de agosto 19:00
DE CUENTOS Y
CUENTERAS conVIVI GARCIA
y MARIA RITA JOGA
Septimo
Arte - San Pedrito
107
Entrada-consumición $15
Viernes 5,
12 y 19 de agosto 20.00
ANOCHE
SOÑE QUE LO BESABA con Mónica
Chiesa. Dirección
Marcelo Mangone
Alianza
Francesa de Palermo
- Billinghurst 1926
Reservas 4822-5084
Con entrada
Viernes
5 de agosto 21:00
CUENTOS EN "EL BAR LAVALLE" con Vivi García, Inés Grimland, Pedro Parcet, Marta
Millicay
Lavalle 1693- Bar Lavalle
Entrada libre
Viernes 5 y 19 22:00
CHACARITA
– SANTIAGO
de COMPOSTELA
IDA Y VUELTA con José
Campanari.
Cada
viernes diferente repertorio.
El living
de Marta, solo con reserva previa
al 15-44961296 martalorente@cuentosaldia.com
Entrada $50 con copa y tapas
Viernes 12 de Agosto 18:00
VOCES DE LATINOAMÉRICA con GRUPO CUENTOS Y
ENCUENTROS: Lucía Andrada, Giselle Glasman, Clia Tasso. Dirección
Juan Parodi
Bodega Del Café Tortoni
- Av. De Mayo 825
Entrada Libre
Viernes 12 de agosto a las 19:00
PASIONES Y MISTERIOS con Myriam
Baglietto y
Alda Salzarulo
invitada: Carolina Fassa, la piba que canta
bien
Bien
Bohemio
- Sanchez
de Loria
745
Reservas al 49571895
viernes 12 de agosto 20.30
HISTORIAS,
CUENTOS
Y CANTOS DE
LA TIERRA
Pedro
Parcet y Viento y
Canela (Colombia)
Bohemia
Resto
Bar - Bulnes 802
Entrada libre
viernes 19 de agosto
20.30.
CUENTOS EN BOHEMIA
Susana Macías,
Marcela
Weiss, María Rita
Joga
y Geraldin Rayo
Bohemia
Resto
Bar - Bulnes 802
Entrada
libre
Viernes 26 de Agosto, 16:15
CUENTOS
QUE VIENEN DE LEJOS narradora
invitada: Anabelle
Castaño
Aula 2, Manzana de
las Luces - Alsina
y Perú
Entrada Libre
viernes 26 de agosto
18.30
LLENOS DE PALABRAS
con
Berta Brunfman y Mariano
Llorente,
guitarra: Federico Brunfman
Espacio Cultural Carlos Gardel - Olleros
3640
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SABADO
Los Sábados 22:00
PARA
PONERSE COLORADO con Marta
Lorente
El living
de Marta, solo con reserva previa
al 15-44961296 4864-3657 martalorente@cuentosaldia.com
Entrada $50 con copa y tapas
Sábado 6 de agosto 16.10
COLORIN COLORADO
CUENTOS
DE TODOS
LADOS con Grupo POR QUÉ CONTAMOS: Margarita Caffatti Rizzo
y Matilde
Guerrero
La Biblioteca
Café - M. T.
de Alvear 1155
Entrada con consumición:
$ 35.00
Reservas al :
4811 0673
Sábados 6 y 13
de agosto
18:00
LA
CANASTA
CUENTA CUENTOS, narración
y títeres con Lucía De Vita
Complejo Cultural Adan Buenosayres
PARQUE
CHACABUCO
Entrada libre
sábado
6 de agosto
20:00
CICLO SIBARITA
DE CUENTOS
con
Juan Decuzzi,
Rosita
Varín y
Geraldine Ricau
Bohemia
Resto
Bar- Bulnes 802 -
Entrada libre
Sábados 6 y 13
de agosto
20.30 hs
TRANSPORTE PÚBLICO
con Graciela Fridman, Corina
Liniado, Majo Turner, Matilde
Guerrero, Alejandra Marroquín
y Gabriela
Borello. Dirección
Marcela
Ganapol
El sótano
teatro - Teodoro García 3234
Reservas al 4552-8340
Entradas $30
Sábado
13 de agosto 18:00
HISTORIAS ROBADAS con Alberto
Lucero y Elisa Vázquez
Séptimo Arte - San Pedrito 107
Entrada libre
Sábado 13 de
agosto
18:00
CONTAR ES
VIAJAR, relatos de viajes imaginarios hacia
ciudades imposibles con
Reggie Soriano, Ana
Lía Laguzzi, Nely Roizen, Berta Brunfman y Mariano
Llorente;
alumnos
del taller de narración oral
de Elva Marinangeli
Museo Larreta - Juramento 2291
Sábado 13 de agosto 19:00
REVOLUCIÓN DE CORAZONES con Vivi
García y Raúl
Cuevas
Roxy Café - Alsina 100, Avellaneda
Entrada Libre
Sábado 13 de agosto 19:00
RAÍCES, NOSTALGIA Y PROYECTO
con
la negra Brunero
La dama
de Bollini - Pasaje
Bollini 2281
Entrada $35 con 2 empanadas
sábado
13 de agosto
20:00.
LOS FABULOSOS
CALVIN CLEIN con Carlos Caparulo,
Jorge Navarra, Sergio Bonomo, Pedro
Parcet
Bohemia
Resto
Bar - Bulnes 802
Entrada libre
sábado 20
19.00
HISTORIAS PARCAS. Relatos
de un país
donde
no
se puede vivir
con
Martin Birman
La Dama de Bollinni
- Pasaje Bollini
2281
Entrada
$30
sábado
20 de agosto
20:00.
CONTAME
QUE ME GUSTA con Lili Blanca,
Mabel
Oliva y Lidia
Perez
Bohemia
Resto
Bar - Bulnes 802
Entrada
libre
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DOMINGO
Domingo 21 de Agosto, 17:30
¡CUENTACUENTOS EN EL MUSEO!
Narradora invitada: Marta Millicay
Museo
Etnográfico "Juan B.
Ambrosetti"
- Moreno
350
Entrada
Libre
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CUENTOS AL
DÍA
es una publicación
propiedad
de a
Lorente
y José Campanari,
dirigida por Marta Lorente.
Registro de la Propiedad Intelectual: Nº 943866
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