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LO INEFABLE
Olvidarse de la literatura es vehículo
para escribir la mejor literatura. Estoy diciendo en este papel lo mismo que
estoy pensando ahora. Pero no es verdad, lo estás pensando más ramificado,
más complejo, a muchas más revoluciones. Escribir no es mejor que pensar,
¡qué lo va a ser!, es como un remedo. Y sin embargo quiero fijarlo de alguna
manera, a veces parece muy urgente fijarlo. Las evasiones hacia lo inefable,
¡nos han dado un resultado tan insatisfactorio y siembran tanto olvido! Pasa
el tiempo y los pobre apuntes de algo sirven. Lo importante es que la urgencia
de lo por decir sea grande y pegue coces. El cuento de nunca
acabar
de Carmen Martín Gaite. |
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ACTUAR
POR IZQUIERDA
Cuando se lleva a cabo determinado acto pasando
por alto las normas legítimas, es común decir que se trata de algo hecho “por
izquierda”. Sabido es que la mano izquierda ha tenido siempre mala
reputación, tal vez por ser la mano inhábil en la mayoría de las personas.
Por esa misma razón ha quedado ligada a una serie de supersticiones. Para los
griegos, por ejemplo, el vuelo de una bandada de pájaros a la izquierda de
quien consultaba el cielo constituía un pésimo augurio. Se supone asimismo
que ése es e lado favorito del diablo; por eso, quien derrama sal conjura los
posibles males arrojando un puñado sobre el hombro correspondiente al ligar
del demonio. La palabra siniestro, heredada del latín tomó en español
el alcance de funesto. Y, como sustantivo, equivale a incendio
o a otras catástrofes naturales. Tales connotaciones obligaron a buscar
términos de reemplazo, y el vascuence proporcionó dos: zurda e izquierda.
Pero ni aún así el lado del corazón ha recobrado la inocencia. “Hacer algo
por izquierda” conlleva hoy entre nosotros la de una trampa: exhibir la
derecha, mientras con la otra se hace pasar de contrabando algo ilegítimo. Tres mil historias de Héctor
Zimmerman . |
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SILLA
Cuando una silla cae por descuido, atrae
la mala suerte. Si después de una comida alguien se levanta y la silla se
precipita en el suelo, es que esa persona ha estado mintiendo en la mesa.
Hacer girar una silla sobre una de sus patas trae disgustos a la casa e
incluso puede provocar la muerte de algún familiar, a no ser que haga se
girar de nuevo en surtido inverso para contrarrestar el mal augurio. Los jugadores pueden cambiar una
mala racha si se levantan y dan una vuelta a su silla o la rodean y vuelven a
sentarse. No conviene sentarse al lado de una silla
vacía o pasar una por encima de la mesa, y ocupar una silla que alguien acaba
de abandonar provoca la muerte de ambos ocupantes. Enciclopedia de
las supersticiones
de Isabel P. Costa
y Gregorio Roldán. |
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Consejos para narradores y otros insultos Si yo soy violinista, estoy tocando y la
cuerda se me escapa, yo estallo de ira en medio de la representación, sin
arreglar la cuerda. Entonces la gente diría: “¿Qué le pasa?”. Si continúo
tocando así, pierdo la audiencia. Pero si corrijo la cuerda tan pronto como
tengo oportunidad, el público dice: “Algo se escapó. Eso es perfectamente
plausible.” Eso es lo que queremos significar cuando
hablamos de que el actor “empiece por donde está”. Sin ese conocimiento el
actor se convierte en un fraude, en algo increíble. Vemos dos cosas que no se
funden, como en los grabados de color cuando dos clichés no están
superpuestos aproximadamente y apreciamos dos contornos donde se supone que
debiéramos ver uno. Lo importante no es que la fusión sea
siempre perfecta. La perfección es una meta que raramente se consigue, pero
es en ese momento en que el actor debe estar consciente de no haberla
conseguido y, por consecuencia, hacer el esfuerzo que de tal modo le hace
superior ante el público. Pero si el espectador es consciente de que no ha
conseguido fusionarse y se comporta como si lo hubiera logrado, entonces
aprecia lo que de falso tiene ese actor, que está haciendo algo que no es
verosímil, que no convence ni a él ni a la audiencia. Si el actor piensa siempre en términos de
perfección, invariablemente se verá conducido sólo hacia una imitación de las
cosas, porque la imitación es el único modo que él tiene de repetir
invariablemente algo exactamente de la misma manera. Pero si no le da miedo
empezar por el momento en que: “Aquí estoy, tratando de concentrarme y no lo
estoy consiguiendo. ¿Dónde estoy tenso? ¿Dónde relajado? ¿Qué debería hacer
ahora?”. Entonces empieza a partir del momento de realidad en que se halla, y
comienza a captar y a no usar los recursos que de hecho acontecen dentro de sí.
Esto se convierte en una etapa del trabajo creativo que conduce a resultados
apropiados. El método del
actors Studio
de Robert H. Hethmon.
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Desde
México…Grupo Sol Azul Sol Azul es un grupo de contadores de cuentos
con cinco años de trabajo bajo la dirección de Moisés Mendelewicz. Este grupo
ha recibido su formación en Río Abierto, dentro de un sistema de terapia
psicocorporal para el desarrollo humano. Aparte de prepararse como
narradores, se hace un trabajo personal de crecimiento interno. Sol Azul
lleva más de tres años presentándose en el Museo León Trotsky, y cuenta con
una intensa trayectoria en diversos escenarios de la ciudad de México y del
extranjero, como Cuba y Perú. Los miembros de Sol Azul conjugan la
fuerza de la palabra con el movimiento corporal para transmitir
historias vivas de todos los tiempos a niños, jóvenes y adultos. Ellos son:
Carolina Velásquez, Rosaelena Barrientos, Marielena Carvajal, Elisabeth
Siefer, Jennifer Boni, Victoria Rodríguez y Francisco Ibarlucea, quienes en
este artículo nos comparten su experiencia. Por qué nos escoge el cuento Por: Victoria Rodríguez Irízar Si como bien dice Steve Sanfield, narrador y
poeta, “El contador de cuentos excepcional no sólo conoce el cuento de
arriba a abajo, sino que sabe todo del cuento a través de su experiencia”,
para el grupo “Sol Azul” los cuentos se cuentan desde la esencia del contador de
cuentos, es decir, desde lo que cada quien es. Desde
esta óptica es que Moisés Mendelewicz dice que los cuentos se cuentan
contándose uno mismo a la vez. “Todos los cuentos deben estar conectados con
la historia personal de cada narrador para así llegar al alma de los demás y
producir ese momento hipnótico, único e irrepetible que se da en una sesión
de cuentos contados”. Para Moisés “la elección del cuento es un acto muy personal. El cuento
lo elige la persona que lo va a narrar y de preferencia debe ser un cuento que
le haya impactado, que le haya conectado con algo de su ser”. El
cuento a través de nuestra experiencia
Carolina dice que escoger el cuento que
quiere contar le lleva tiempo. “Creo que logro decidir cuál es cuando algo de
la historia —los personajes, la época, el lugar, el tema— se conecta con una
fibra interna mía. Mientras este momento no llega, puedo leer un libro
u otro distraídamente sin que nada llame mi atención”. En su experiencia, “esta conexión, quizá
mágica”, se relaciona en gran parte con dos situaciones: estado de ánimo y el
momento en que vive. Le sucedió con la Mujer del Juez
de Isabel Allende, donde la autora entrelaza crueldad, ternura y muerte a
través de narrar la vida de un bandido y su primera y única entrega amorosa
en los brazos de una mujer momentos antes de morir. “Debo reconocer que, a
veces, los cuentos llegan como un regalo: la recomendación de alguien, un
paseo por una librería, el encuentro casual de un texto cuando sacudo el
librero”, comenta. María
Elena, por su parte, expresa que desde niña le gustaron y aprendió los
cuentos que le dejaban huella por su mensaje. “Me encantaba que al final los
personajes buenos recibieran su recompensa y los malos su castigo”.María
Elena se enamoró del lenguaje. “Siempre me han gustado las palabras
diferentes, el uso de sinónimos, de palabras domingueras, y de imágenes
evocadoras” .Uno de sus autores favoritos es Ray Bradbury, al que conoció por
sus cuentos de ciencia-ficción. También le atraen los cuentos orientales, con
su magia y su misterio. “Las leyendas que leí de niña, como las leyendas
chinas y las leyendas mexicas, me llenaron de fantasía. Así que escojo para
contar cuentos hermosos, con palabras e imágenes poco comunes que me llevan
al lugar descrito por el autor o por la tradición oral que recogió los
cuentos, como las Mil y Una Noches”. Rosaelena dice que los cuentos que narra
están profundamente ligados a su estado de ánimo o a una experiencia
significativa en su vida. “Hay cuentos que con sólo escucharlos una vez quedo
totalmente atrapada, como es el caso de Hoy es Hoy, y Mañana es Mañana,
que refleja el ingenio de los mexicanos para engañar a la muerte”. Los
Hombres del Mar, de Mónica Lavin, es un cuento que le agrada por el papel
que juega la mujer en la tradición de los marineros. “Habla de la mala suerte
que puede traer una mujer en un carguero frente a la enorme paradoja de que
todos los cargueros llevan por nombre el de una mujer”. Francisco escoge leyendas, él es
historiador. Guía recorridos culturales por el centro de la ciudad de
México. “A mí me hubiera gustado vivir en la ciudad en el siglo XVI, en
la época virreinal. Amo mucho la ciudad, conozco sus recovecos y sus
callejones. Contar leyendas es como revivirla, reinterpretarla, rehacerla”.
Francisco dice que al hablar de las casonas antiguas y de quienes las
habitaron, “una parte mía se convierte en conde, en fantasma, en juglar; y lo
comparto con la gente, porque siento que tengo en común muchas cosas con esos
personajes”. El cuento, mi propia historia Al preparar el cuento, el narrador en
ocasiones le da volumen al malo de la historia, a veces a la vìctima, o al
hèroe, todo depende del momento emocional en que esté. Victoria expresa: “Y
al anciano sabio le pongo el nombre de un maestro que me ayudó mucho, y a la
bruja el nombre de alguien que me hizo la vida de cuadritos. Me identifico
especialmente con el cuento de Isabel Allende titulado Clarisa, una
mujer muy buena a los ojos de la sociedad, pero que tuvo una vida sexual
oculta que se descubre a su muerte”. Moisés dice que hay muchos personajes en
los cuentos que elige que le recuerdan personas. “Es como una manera de tener
cerca a personas que están lejos de mí, porque esos personajes corresponden
exactamente con gente que yo conozco”, comenta. Carolina menciona cómo escoge cuentos
relacionados con su personalidad o algún rasgo de ella. “Generalmente con el
espíritu sensual y aventurero que reconozco vive en mí desde hace muchos
años”. Esto le sucedió con la leyenda de tiempos
de la Colonia La mulata de Córdoba, con La vendedora de nubes
de Elena Poniatowska y Magda Montiel, y con Simbad el marino, de las
Mil y una Noches. “Con estas historias reencontré algo de mi misma que ahora
disfruto y no quiero abandonar”. A
María Elena le atraen los cuentos que plantean un dilema, muchas veces un
dilema moral. “Me gusta cuando su solución no es radical: lo bueno no es
blanco y lo malo no es negro, no, sino que ambas posiciones, y a veces una
tercera, tienen pros y contras, y es el oyente quien debe decidir y
tomar partido. Ejemplo de ello son La Tía Clemencia y La Tía Mary,
del libro Mujeres de Ojos Grandes, de Angeles Mastretta”. A Rosaelena le atrapan los cuentos de
mujeres para mujeres, “especialmente donde brilla su astucia, su fuerza y su
ingenio”. El proceso de escoger y contar un cuento
a veces es tan fuerte que hay cosas que no se pueden decir. Tan importante es
lo que se habla como lo que se calla, y por qué se calla. María Elena, por ejemplo, no ha podido
contar Historia de una madre, de Hans Christian Andersen. “En este
relato, a la madre el personaje de la muerte le arrebata a su hijo, y ella
pasa grandes penalidades tratando de recuperarlo”. María Elena sufrió la
muerte de un hijo, por lo que el cuento “me despierta emociones todavía
demasiado fuertes para exponerlas en público”. Escoger el cuento es ponerse en contacto
con una parte interna que sale a la luz; es, también, ser consciente de la
intención: qué se quiere decir con él y a quiénes. Francisco, por ejemplo, a través de sus
recorridos con leyendas busca reconstruir en la gente el contacto con la
ciudad. “Elegí dar recorridos de leyendas porque estoy convencido de que la
cultura y la historia son la esencia fundamental del ser humano, porque es
una manera de acercar a los habitantes de la urbe a sus raíces, guiarlos a la
ciudad original, a una ciudad menos agresiva, a la del periodo virreinal, que
si bien no fue una época tan ideal, es desconocida para muchos. Me gusta
conducir recorridos culturales porque mediante la representación y narración
de sucesos se logra acercar a los jóvenes lúdicamente al patrimonio oral y
arquitectónico de nuestra ciudad, y así se van adentrando en el arte, en la
cultura, en la historia”. La interacción con el público Al contar un cuento, el narrador crea con
el público un espacio de interacción único que es nuevo cada vez. Francisco expresa que cada narración es
irrepetible. “Aunque yo cuente el mismo cuento, nunca va a ser la misma
temperatura, ni el mismo día del año, ni con los mismos niños o adultos...el
que está tosiendo atrás, el ruido del avión que pasa, el olor a café, todo le
imprime un sello original a cada experiencia. Y yo, como narrador, no soy el
mismo de una función a otra”. Cuando el contador de cuentos ha introyectado
su relato desde lo profundo, refleja su emoción al auditorio. Como comenta
Victoria: “Cuando cuento un cuento desde dentro, que lo vibro, las reacciones
del público son inesperadas, mágicas”. Elisabeth, nuestra compañera alemana
radicada en México, comparte cómo la narración de un cuento con un público
internacional le ayudó a asumir su identidad. Nos dice: “A mí me avergonzaba
que los soldados alemanes invadieran otros países. En 1961 estudiaba en
España, y cuando mis amigas del colegio me pedían que cantara una canción de
mi tierra, yo no podía. Escondía mi identidad”. 30 años después, cuando ya
era narradora, un amigo mexicano le habló con entusiasmo de un cuento de
Heinrich Boll titulado No sólo en navidad. “El cuento habla de la
guerra en forma sarcástica, pero está escrito de modo tal que uno no sabe si
llorar o reír”. El cuento es una crítica feroz de la restauración en la
República Federal Alemana. Elisabeth lo contó en 1991 en un festival en La
Habana. Era el tiempo de la guerra del Golfo. “El público se compenetró tanto
con la narración que yo sentí que me siguió en todo momento. Tan fuerte fue
la interacción entre el público y yo que me olvidé del tiempo que tenía
destinado a narrar, dejé el escenario 20 minutos después”. Lo más importante
de esa experiencia “fue que pude presentarme con algo de mi propia tradición,
pude ser la alemana que soy, sin bajar la mirada. El cuento así contado me
hizo asumir mi identidad”. Rosaelena habla del impacto inesperado
que tuvo un cuento que ella preparó. “Estábamos en el Festival Internacional
de Narración Oral ‘Primavera de Cuentos 2006’ en Cuba y presentamos una
función de cuentos eróticos. Yo había preparado el cuento Azafrán, de
Anais Nin, que trata de la relación de una chica con un hombre mayor, con el
que se casa”. Para Rosaelena era un cuento muy romántico, en el que destacó
el esfuerzo de la protagonista por cocinar para su esposo sus platillos
favoritos. “Sin embargo, cuando narré este cuento en Cuba la parte romántica
se volvió irrelevante para una persona del público que se me acercó. Me
comentó que lo que más le impactó fue la relación erótica de la criada negra
con el amo de la casa”. Es importante señalar cómo el mismo
público, con sus comentarios, muchas veces destaca partes del cuento que el
narrador había pasado de largo, y eso enriquece la visión del narrador. Los cuentos de mi cuento El proceso de preparar un cuento es complejo porque el narrador entra
en contacto con su mundo emocional. Como dice Victoria: “Es semejante al momento
en que se cuece un pastel. Los ingredientes se han mezclado, pero no se sabe
qué pasa en el horno. Cuando preparo un cuento, todas mis emociones están en
ebullición, entretejidas”. Jennifer describe esta experiencia recurriendo al concepto jungiano de
Sincronía. Nos dice: “La sincronía es un concepto muy utilizado en la psicología
junguiana. Dicho de manera muy sencilla, la sincronía es cuando algo interno,
que te está sucediendo, se conecta (como mágicamente) con algo externo… y
aparece un cuento; un cuento que trae escondido algo tuyo. El mensaje, sin embargo, no siempre es claro. La mayoría de las veces,
no entendemos por qué un cuento nos atrapó, simplemente, sentimos que tenemos
que contar ese cuento. El inconsciente sabe la razón y será tarea de nosotros
descubrirla. Al contar el cuento, uno va descubriendo por qué lo eligió, y lo
inconsciente se va haciendo evidente. Se hacen claras las conexiones entre el
cuento y lo que te está sucediendo a nivel personal. Dicho de manera
coloquial: “nos cae el veinte”. Por otro lado, para que el cuento tenga más efecto sobre este proceso
personal se puede contar con una intención. Esta intención no tiene por qué
ser evidente para el público. Esto es, cuando yo cuento mi versión de Caperucita
Roja, hay un motivo, secreto, que únicamente yo entiendo. Así que al
decir ciertas frases o al hacer ciertas descripciones, estoy conectándome con
esa intención interna. Contar el cuento con esa intención en mente ayuda a
sanar.” Moisés habla de cómo cada cuento que prepara se relaciona con su vida.
“Yo me cuento a través de los cuentos que yo estoy contando. Por eso también
durante mucho tiempo llamaba a los espectáculos de narración oral que yo
hacía Los cuentos de mi cuento”. Moisés comparte lo que esto significa: “Cuando preparo un cuento nuevo estoy solo en mi casa y en ese momento
a nivel emocional me están pasando cosas. Si estoy triste, si estoy enojado,
si tengo un problema de salud, todo eso se refleja en la versión oral que yo
hago del cuento, porque yo permeo el cuento con mis vivencias. Cuando tiempo
después vuelvo a contar ese cuento, regreso al texto que elaboré entonces.
Quizás pasaron ya 10 o 15 años, pero me encuentro con alguna frase, alguna
palabra o alguna canción que me remite a la manera como yo estaba en ese
momento. Por eso digo que los cuentos van quedando como si fueran un diario”.
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Reflexiones del grupo Cuentoencuentro de La Plata: Monica Eliçabe y Maria
Rosa Bordegaray Creatividad
deriva del latín "creare" que significa: engendrar, producir,
crear. Está emparentada con la voz latina "crescere": crecer.
Cuando el ser humano crea, recrea, es decir, combina de manera nueva y
original materiales, ideas, símbolos, colores, formas, sonidos, movimientos,
conformando de este modo productos y significados que antes no existían. Todos
nacemos con habilidades creadoras, pero es cierto que a lo largo de nuestra
vida podemos tener oportunidades que coadyuven a aumentar esa capacidad o por
el contrario detenerla, inhibirla, opacarla….. En estos años de recorrido por la
Narración Oral, hemos bregado por una constante creación y re-creación de
nuestro propio estilo. Estudiamos, nos criticamos, miramos atentamente a los
maestros, absorbemos todo lo que podemos del arte en general: ritmos
musicales, obviamente literatura, expresión corporal, teatro…. y más. Como
docentes, hemos tratado e intentamos, contagiar a aquellos que se acercan a
nosotras, de este espíritu, es decir tomar del arte aquello que nos alimente
para así transformar y devolver al escucha una obra genuina que
despierte admiración por el empeño en el trabajo realizado, por la búsqueda y
por el acierto en encontrar ese estilo tan propio que hace de cada uno o de
cada grupo una verdadera “Marca Registrada”. Nos sentimos elogiadas y felices cuando
sabemos que lo que compartimos con nuestras alumnas sirve de puntapié inicial
para multiplicar y fortalecer las iniciativas creadoras de cada narrador. El público
se merece que mostremos opciones nuevas a las existentes, porque eso también
ayuda a su propia creatividad. Pero últimamente hemos estado un poco
preocupadas. Observamos que en muchas presentaciones se apuesta sólo a lo
probado por otros, repitiendo caminos ya transitados. Sabemos que existen las
imitaciones pero verdaderamente nos parece que sólo logran aplausos que se
diluyen en lo que se tarda en descubrir la copia. Por esos narradores y por el movimiento
de Narración Oral es que nos sentimos apenadas, tanto trabajo de tantos, para
que unos pocos bastardeen el oficio apelando a recursos probados sin pasar
por la sana manía de buscar nuevas formas y arriesgarse a que gusten o sean
un verdadero fiasco. De todos modos como, por sobre todas las
cosas aún creemos, como diría Galeano, en el “bicho humano que viviendo,
diciendo va”, apostamos a que los escenarios varios se inunden de novedosas
producciones para el disfrute de todos |
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Lo que se cuenta por ahí…
Cuando nos ahogo una cortina
Alguna vez hemos estado como fuera de la vida,
en el espacio laberíntico entre la vida y la muerte, y fue cuando nos
envolvió una cortina o bien se nos desprendió encima o porque no supimos
encontrar la salida entre sus grandes pliegues. Envueltos en la cortina y rizados en su
rizo nos perdimos en un interregno entre ópera y baile de máscaras, entre
negro y blanco, sin saber qué podía ser de nosotros, en manos del verdugo de
terciopelo. Ramón Gómez de la
Serna en Por favor, sea Breve. |
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Encuentro con escritores El viernes 23 de mayo a las 21:30 en el Ciclo Encuentro por escritores
estará presente Cristina Wargon. Se narrarán algunos de sus cuentos y la
escritora conversara con el público y las narradoras. Conduce Marta Lorente.
En Finis Terra, Honduras 5200, con entrada libre |
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Noticias, chivos y chimentos Felicitaciones a Liliana Cinetto por “Problemas en el ropero y otros
versos diversos” su nuevo libro de poemas que cuentan historias. Agradecemos el ejemplar recibido de “Relatos de la Patagonia
originaria, mitos y leyendas de los tehuelches y los mapuches” compilada por
Laura Migliarino y Pablo R. Medina con ilustraciones de Teyo de Ediciones
Continente. Por lo leído hasta ahora: un libro para disfrutar por contenido y
diseño. Taller de Narrcaión Oral por Marcela ganapol en el Museo Sivori, Av
Infanta Isabel 555. Inicia el jueves 22 de mayo de 10 a 12.
Informes: 47757093 Si no tenés inscripción previa al Encuentro de Narradores, no
desesperes. Podrás inscribirte el mismo viernes 2 o sábado 3. Taller de Narración Oral de Vivi Garca en SUM Club
de Cultura, Arce 235, Inf. 4774-5854 cread@fibertel.com.ar Patricia Orr inicia su próximo Taller de Narración
Oral "La vida es cuento" en el que aúna su experiencia y formación en la
narración oral, teatro y práctica psicoanalítica. El Taller (de grupo pequeño) comienza el 7 de mayo, 19.30 y finaliza el 25 de junio en Belgrano. Inf.
4789-0764 www.patriciaorr.com.ar Cursos y Talleres 2008 organizados por LA KUENTERA Informes 011 15 68 78 65
12 lakuentera@yahoo
com. Ar
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Jueves |
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8 |
17.30 |
LA CASA VERDE de Mario Vargas Llosa con Marta
Lorente y grupo / Idea y dirección Marta Lorente |
Feria del Libro-Sala
Jorge Luis Borge |
Entrada a la feria |
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Viernes |
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2 |
21:30 |
ENTRE FLORES música, textos e
imagen con Claudia Stella (narración) |
Espacio Ecléctico-Humberto Primo 730 |
Entrada $15 |
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2 |
21.30 |
GENTE DE PALABRA coordina Marta Lorente |
Finis Terra – Honduras 5200 |
Cons Min $ 8 |
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9 |
18:00 |
CUENTOS EN RAYUELA - niños- |
Lib.Rayuela - Pza Italia y 44, La Plata |
Entrada Libre |
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9 |
20:00 |
CUENTOS
EMBRIAGADOS - adultos |
COT calle 7 y Pza
Olazabal, La Plata |
Con entrada |
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