CUENTOS AL DIA

Períodico de narración oral - Buenos Aires 

Dirección : Marta Lorente

 

Mayo 2008

 

 

Cartelera

 

 

 

 

 

 

 

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LO INEFABLE

Olvidarse de la literatura es vehículo para escribir la mejor literatura. Estoy diciendo en este papel lo mismo que estoy pensando ahora. Pero no es verdad, lo estás pensando más ramificado, más complejo, a muchas más revoluciones. Escribir no es mejor que pensar, ¡qué lo va a ser!, es como un remedo. Y sin embargo quiero fijarlo de alguna manera, a veces parece muy urgente fijarlo. Las evasiones hacia lo inefable, ¡nos han dado un resultado tan insatisfactorio y siembran tanto olvido! Pasa el tiempo y los pobre apuntes de algo sirven. Lo importante es que la urgencia de lo por decir sea grande y pegue coces.

 

El cuento de nunca acabar de Carmen Martín Gaite.

 

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ACTUAR POR IZQUIERDA

Cuando se lleva a cabo determinado acto pasando por alto las normas legítimas, es común decir que se trata de algo hecho “por izquierda”. Sabido es que la mano izquierda ha tenido siempre mala reputación, tal vez por ser la mano inhábil en la mayoría de las personas. Por esa misma razón ha quedado ligada a una serie de supersticiones. Para los griegos, por ejemplo, el vuelo de una bandada de pájaros a la izquierda de quien consultaba el cielo constituía un pésimo augurio. Se supone asimismo que ése es e lado favorito del diablo; por eso, quien derrama sal conjura los posibles males arrojando un puñado sobre el hombro correspondiente al ligar del demonio. La palabra siniestro, heredada del latín tomó en español el alcance de funesto. Y, como sustantivo, equivale a incendio o a otras catástrofes naturales. Tales connotaciones obligaron a buscar términos de reemplazo, y el vascuence proporcionó dos: zurda e izquierda. Pero ni aún así el lado del corazón ha recobrado la inocencia. “Hacer algo por izquierda” conlleva hoy entre nosotros la de una trampa: exhibir la derecha, mientras con la otra se hace pasar de contrabando algo ilegítimo.

 

Tres mil historias de Héctor Zimmerman

 

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SILLA

Cuando una silla cae por descuido, atrae la mala suerte. Si después de una comida alguien se levanta y la silla se precipita en el suelo, es que esa persona ha estado mintiendo en la mesa. Hacer girar una silla sobre una de sus patas trae disgustos a la casa e incluso puede provocar la muerte de algún familiar, a no ser que haga se girar de nuevo en surtido inverso para contrarrestar el mal augurio.

Los  jugadores pueden cambiar una mala racha si se levantan y dan una vuelta a su silla o la rodean y vuelven a sentarse.

No conviene sentarse al lado de una silla vacía o pasar una por encima de la mesa, y ocupar una silla que alguien acaba de abandonar provoca la muerte de ambos ocupantes.

 

Enciclopedia de las supersticiones

de Isabel P. Costa y Gregorio Roldán.

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Consejos para narradores y otros insultos

 

Si yo soy violinista, estoy tocando y la cuerda se me escapa, yo estallo de ira en medio de la representación, sin arreglar la cuerda. Entonces la gente diría: “¿Qué le pasa?”. Si continúo tocando así, pierdo la audiencia. Pero si corrijo la cuerda tan pronto como tengo oportunidad, el público dice: “Algo se escapó. Eso es perfectamente plausible.”

 

Eso es lo que queremos significar cuando hablamos de que el actor “empiece por donde está”. Sin ese conocimiento el actor se convierte en un fraude, en algo increíble. Vemos dos cosas que no se funden, como en los grabados de color cuando dos clichés no están superpuestos aproximadamente y apreciamos dos contornos donde se supone que debiéramos ver uno.

 

Lo importante no es que la fusión sea siempre perfecta. La perfección es una meta que raramente se consigue, pero es en ese momento en que el actor debe estar consciente de no haberla conseguido y, por consecuencia, hacer el esfuerzo que de tal modo le hace superior ante el público. Pero si el espectador es consciente de que no ha conseguido fusionarse y se comporta como si lo hubiera logrado, entonces aprecia lo que de falso tiene ese actor, que está haciendo algo que no es verosímil, que no convence ni a él ni a la audiencia.

 

Si el actor piensa siempre en términos de perfección, invariablemente se verá conducido sólo hacia una imitación de las cosas, porque la imitación es el único modo que él tiene de repetir invariablemente algo exactamente de la misma manera. Pero si no le da miedo empezar por el momento en que: “Aquí estoy, tratando de concentrarme y no lo estoy consiguiendo. ¿Dónde estoy tenso? ¿Dónde relajado? ¿Qué debería hacer ahora?”. Entonces empieza a partir del momento de realidad en que se halla, y comienza a captar y a no usar los recursos que de hecho acontecen dentro de sí. Esto se convierte en una etapa del trabajo creativo que conduce a resultados apropiados.

 

El método del actors Studio de Robert H. Hethmon.

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Desde México…Grupo Sol Azul

 

Sol Azul es un grupo de contadores de cuentos con cinco años de trabajo bajo la dirección de Moisés Mendelewicz. Este grupo ha recibido su formación en Río Abierto, dentro de un sistema de terapia psicocorporal para el desarrollo humano. Aparte de prepararse como narradores, se hace un trabajo personal de crecimiento interno. Sol Azul lleva más de tres años presentándose en el Museo León Trotsky, y cuenta con una intensa trayectoria en diversos escenarios de la ciudad de México y del extranjero, como Cuba y Perú.

Los miembros de Sol Azul conjugan la fuerza de la palabra con el movimiento corporal  para transmitir historias vivas de todos los tiempos a niños, jóvenes y adultos. Ellos son: Carolina Velásquez, Rosaelena Barrientos, Marielena Carvajal, Elisabeth Siefer, Jennifer Boni, Victoria Rodríguez y Francisco Ibarlucea, quienes en este artículo nos comparten su experiencia.

 

Por qué nos escoge el cuento

Por: Victoria Rodríguez Irízar

 

Si como bien dice Steve Sanfield, narrador y poeta,  “El contador de cuentos excepcional no sólo conoce el cuento de arriba a abajo, sino que sabe todo del cuento a través de su experiencia”, para el grupo “Sol Azul” los cuentos se cuentan desde la esencia  del contador de cuentos, es decir, desde lo que cada quien es.

Desde esta óptica es que Moisés Mendelewicz dice que los cuentos se cuentan contándose uno mismo a la vez. “Todos los cuentos deben estar conectados con la historia personal de cada narrador para así llegar al alma de los demás y producir ese momento hipnótico, único e irrepetible que se da en una sesión de cuentos contados”. Para Moisés la elección del cuento es un acto muy personal. El cuento lo elige la persona que lo va a narrar y de preferencia debe ser un cuento que le haya impactado, que le haya conectado con algo de su ser”.

 

El cuento a través de nuestra experiencia

Carolina dice que escoger el cuento que quiere contar le lleva tiempo. “Creo que logro decidir cuál es cuando algo de la historia —los personajes, la época, el lugar, el tema— se conecta con una fibra interna mía. Mientras este momento no llega,  puedo leer un libro u otro distraídamente sin que nada llame mi atención”.

En su experiencia, “esta conexión, quizá mágica”, se relaciona en gran parte con dos situaciones: estado de ánimo y el momento en que vive.

Le sucedió con la Mujer del Juez de Isabel Allende, donde la autora entrelaza crueldad, ternura y muerte a través de narrar la vida de un bandido y su primera y única entrega amorosa en los brazos de una mujer momentos antes de morir. “Debo reconocer que, a veces, los cuentos llegan como un regalo: la recomendación de alguien, un paseo por una librería, el encuentro casual de un texto cuando sacudo el librero”, comenta.

 

María Elena, por su parte, expresa que desde niña le gustaron y aprendió los cuentos que le dejaban huella por su mensaje. “Me encantaba que al final los personajes buenos recibieran su recompensa y los malos su castigo”.María Elena se enamoró del lenguaje. “Siempre me han gustado  las palabras diferentes, el uso de sinónimos, de palabras domingueras, y de imágenes evocadoras” .Uno de sus autores favoritos es Ray Bradbury, al que conoció por sus cuentos de ciencia-ficción. También le atraen los cuentos orientales, con su magia y su misterio. “Las leyendas que leí de niña, como las leyendas chinas y las leyendas mexicas, me llenaron de fantasía. Así que escojo para contar cuentos hermosos, con palabras e imágenes poco comunes que me llevan al lugar descrito por el autor o por la tradición oral que recogió los cuentos, como las Mil y Una Noches”.

Rosaelena dice que los cuentos que narra están profundamente ligados a su estado de ánimo o a una experiencia significativa en su vida. “Hay cuentos que con sólo escucharlos una vez quedo totalmente atrapada, como es el caso de Hoy es Hoy, y Mañana es Mañana, que refleja el ingenio de los mexicanos para engañar a la muerte”. Los Hombres del Mar, de Mónica Lavin, es un cuento que le agrada por el papel que juega la mujer en la tradición de los marineros. “Habla de la mala suerte que puede traer una mujer en un carguero frente a la enorme paradoja de que todos los cargueros llevan por nombre el de una mujer”.

 

Francisco escoge leyendas, él es historiador. Guía recorridos culturales por el centro de la ciudad de México.  “A mí me hubiera gustado vivir en la ciudad en el siglo XVI, en la época virreinal. Amo mucho la ciudad, conozco sus recovecos y sus callejones. Contar leyendas es como revivirla, reinterpretarla, rehacerla”. Francisco dice que al hablar de las casonas antiguas y de quienes las habitaron, “una parte mía se convierte en conde, en fantasma, en juglar; y lo comparto con la gente, porque siento que tengo en común muchas cosas con esos personajes”.

 

El cuento, mi propia historia

 

Al preparar el cuento, el narrador en ocasiones le da volumen al malo de la historia, a veces a la vìctima, o al hèroe, todo depende del momento emocional en que esté. Victoria expresa: “Y al anciano sabio le pongo el nombre de un maestro que me ayudó mucho, y a la bruja el nombre de alguien que me hizo la vida de cuadritos. Me identifico especialmente con el cuento de Isabel Allende titulado Clarisa, una mujer muy buena a los ojos de la sociedad, pero que tuvo una vida sexual oculta que se descubre a su muerte”.

 

Moisés dice que hay muchos personajes en los cuentos que elige que le recuerdan personas. “Es como una manera de tener cerca a personas que están lejos de mí, porque esos personajes corresponden exactamente con gente que yo conozco”, comenta.

 

Carolina menciona cómo escoge cuentos relacionados con su personalidad o algún rasgo de ella. “Generalmente con el espíritu sensual y aventurero que reconozco vive en mí desde hace muchos años”.

Esto le sucedió con la leyenda de tiempos de la Colonia La mulata de Córdoba, con La vendedora de nubes de Elena Poniatowska y Magda Montiel, y con Simbad el marino, de las Mil y una Noches. “Con estas historias reencontré algo de mi misma que ahora disfruto y no quiero abandonar”.

A María Elena le atraen los cuentos que plantean un dilema, muchas veces un dilema moral. “Me gusta cuando su solución no es radical: lo bueno no es blanco y lo malo no es negro, no, sino que ambas posiciones, y a veces una tercera,  tienen pros y contras, y es el oyente quien debe decidir y tomar partido. Ejemplo de ello son La Tía Clemencia y La Tía Mary, del libro Mujeres de Ojos Grandes, de Angeles Mastretta”.

A Rosaelena le atrapan los cuentos de mujeres para mujeres, “especialmente donde brilla su astucia, su fuerza y su ingenio”.

 

El proceso de escoger y contar un cuento a veces es tan fuerte que hay cosas que no se pueden decir. Tan importante es lo que se habla como lo que se calla, y por qué se calla.

María Elena, por ejemplo, no ha podido contar Historia de una madre, de Hans Christian Andersen. “En este relato, a la madre el personaje de la muerte le arrebata a su hijo, y ella pasa grandes penalidades tratando de recuperarlo”. María Elena sufrió la muerte de un hijo, por lo que el cuento “me despierta emociones todavía demasiado fuertes para exponerlas en público”.

 

Escoger el cuento es ponerse en contacto con una parte interna que sale a la luz; es, también, ser consciente de la intención: qué se quiere decir con él y a quiénes.

 

Francisco, por ejemplo, a través de sus recorridos con leyendas busca reconstruir en la gente el contacto con la ciudad. “Elegí dar recorridos de leyendas porque estoy convencido de que la cultura y la historia son la esencia fundamental del ser humano, porque es una manera de acercar a los habitantes de la urbe a sus raíces, guiarlos a la ciudad original, a una ciudad menos agresiva, a la del periodo virreinal, que si bien no fue una época tan ideal, es desconocida para muchos. Me gusta conducir recorridos culturales porque mediante la representación y narración de sucesos se logra acercar a los jóvenes lúdicamente al patrimonio oral y arquitectónico de nuestra ciudad, y así se van adentrando en el arte, en la cultura, en la historia”.

 

La interacción con el público

 

Al contar un cuento, el narrador crea con el público un espacio de interacción único que es nuevo cada vez.

Francisco expresa que cada narración es irrepetible. “Aunque yo cuente el mismo cuento, nunca va a ser la misma temperatura, ni el mismo día del año, ni con los mismos niños o adultos...el que está tosiendo atrás, el ruido del avión que pasa, el olor a café, todo le imprime un sello original a cada experiencia. Y yo, como narrador, no soy el mismo de una función a otra”.

 

Cuando el contador de cuentos ha introyectado su relato desde lo profundo, refleja su emoción al auditorio. Como comenta Victoria: “Cuando cuento un cuento desde dentro, que lo vibro, las reacciones del público son inesperadas, mágicas”.

 

Elisabeth, nuestra compañera alemana radicada en México, comparte cómo la narración de un cuento con un público internacional le ayudó a asumir su identidad. Nos dice: “A mí me avergonzaba que los soldados alemanes invadieran otros países. En 1961 estudiaba en España, y cuando mis amigas del colegio me pedían que cantara una canción de mi tierra, yo no podía. Escondía mi identidad”. 30 años después, cuando ya era narradora, un amigo mexicano le habló con entusiasmo de un cuento de Heinrich Boll titulado No sólo en navidad. “El cuento habla de la guerra en forma sarcástica, pero está escrito de modo tal que uno no sabe si llorar o reír”. El cuento es una crítica feroz de la restauración en la República Federal Alemana. Elisabeth lo contó en 1991 en un festival en La Habana. Era el tiempo de la guerra del Golfo. “El público se compenetró tanto con la narración que yo sentí que me siguió en todo momento. Tan fuerte fue la interacción entre el público y yo que me olvidé del tiempo que tenía destinado a narrar, dejé el escenario 20 minutos después”. Lo más importante de esa experiencia “fue que pude presentarme con algo de mi propia tradición, pude ser la alemana que soy, sin bajar la mirada. El cuento así contado me hizo asumir mi identidad”.

 

Rosaelena habla del impacto inesperado que tuvo un cuento que ella preparó. “Estábamos en el Festival Internacional de Narración Oral ‘Primavera de Cuentos 2006’ en Cuba y presentamos una función de cuentos eróticos. Yo había preparado el cuento Azafrán, de Anais Nin, que trata de la relación de una chica con un hombre mayor, con el que se casa”. Para Rosaelena era un cuento muy romántico, en el que destacó el esfuerzo de la protagonista por cocinar para su esposo sus platillos favoritos. “Sin embargo, cuando narré este cuento en Cuba la parte romántica se volvió irrelevante para una persona del público que se me acercó. Me comentó que lo que más le impactó fue la relación erótica de la criada negra con el amo de la casa”.

 

Es importante señalar cómo el mismo público, con sus comentarios, muchas veces destaca partes del cuento que el narrador había pasado de largo, y eso enriquece la  visión del narrador.

 

Los cuentos de mi cuento

 

El proceso de preparar un cuento es complejo porque el narrador entra en contacto con su mundo emocional. Como dice Victoria: “Es semejante al momento en que se cuece un pastel. Los ingredientes se han mezclado, pero no se sabe qué pasa en el horno. Cuando preparo un cuento, todas mis emociones están en ebullición, entretejidas”.

 

Jennifer describe esta experiencia recurriendo al concepto jungiano de Sincronía. Nos dice: 

 “La sincronía es un concepto muy utilizado en la psicología junguiana. Dicho de manera muy sencilla, la sincronía es cuando algo interno, que te está sucediendo, se conecta (como mágicamente) con algo externo… y aparece un cuento; un cuento que trae escondido algo tuyo.

 

El mensaje, sin embargo, no siempre es claro. La mayoría de las veces, no entendemos por qué un cuento nos atrapó, simplemente, sentimos que tenemos que contar ese cuento. El inconsciente sabe la razón y será tarea de nosotros descubrirla.

 

Al contar el cuento, uno va descubriendo por qué lo eligió, y lo inconsciente se va haciendo evidente. Se hacen claras las conexiones entre el cuento y lo que te está sucediendo a nivel personal. Dicho de manera coloquial: “nos cae el veinte”.

 

Por otro lado, para que el cuento tenga más efecto sobre este proceso personal se puede contar con una intención. Esta intención no tiene por qué ser evidente para el público. Esto es, cuando yo cuento mi versión de Caperucita Roja, hay un motivo, secreto, que únicamente yo entiendo. Así que al decir ciertas frases o al hacer ciertas descripciones, estoy conectándome con esa intención interna. Contar el cuento con esa intención en mente ayuda a sanar.”

 

Moisés habla de cómo cada cuento que prepara se relaciona con su vida. “Yo me cuento a través de los cuentos que yo estoy contando. Por eso también durante mucho tiempo llamaba a los espectáculos de narración oral que yo hacía Los cuentos de mi cuento”.

Moisés  comparte lo que esto significa:

“Cuando preparo un cuento nuevo estoy solo en mi casa y en ese momento a nivel emocional me están pasando cosas. Si estoy triste, si estoy enojado, si tengo un problema de salud, todo eso se refleja en la versión oral que yo hago del cuento, porque yo permeo el cuento con mis vivencias. Cuando tiempo después vuelvo a contar ese cuento, regreso al texto que elaboré entonces. Quizás pasaron ya 10 o 15 años, pero me encuentro con alguna frase, alguna palabra o alguna canción que me remite a la manera como yo estaba en ese momento. Por eso digo que los cuentos van quedando como si fueran un diario”.

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Reflexiones

del grupo Cuentoencuentro de La Plata: Monica Eliçabe y Maria Rosa Bordegaray

Creatividad deriva del latín "creare" que significa: engendrar, producir, crear. Está emparentada con la voz latina "crescere": crecer. Cuando el ser humano crea, recrea, es decir, combina de manera nueva y original materiales, ideas, símbolos, colores, formas, sonidos, movimientos, conformando de este modo productos y significados que antes no existían.

Todos nacemos con habilidades creadoras, pero es cierto que a lo largo de nuestra vida podemos tener oportunidades que coadyuven a aumentar esa capacidad o por el contrario detenerla, inhibirla, opacarla…..

En estos años de recorrido por la Narración Oral, hemos bregado por una constante creación y re-creación de nuestro propio estilo. Estudiamos, nos criticamos, miramos atentamente a los maestros, absorbemos todo lo que podemos del arte en general: ritmos musicales, obviamente literatura, expresión corporal, teatro…. y más. Como docentes, hemos tratado e intentamos, contagiar a aquellos que se acercan a nosotras, de este espíritu, es decir tomar del arte aquello que nos alimente para así transformar  y devolver al escucha una obra genuina que despierte admiración por el empeño en el trabajo realizado, por la búsqueda y por el acierto en encontrar ese estilo tan propio que hace de cada uno o de cada grupo una verdadera “Marca Registrada”.

Nos sentimos elogiadas y felices cuando sabemos que lo que compartimos con nuestras alumnas sirve de puntapié inicial para multiplicar y fortalecer las iniciativas creadoras de cada narrador. El público se merece que mostremos opciones nuevas a las existentes, porque eso también ayuda a su propia creatividad.

 

Pero últimamente hemos estado un poco preocupadas. Observamos que en muchas presentaciones se apuesta sólo a lo probado por otros, repitiendo caminos ya transitados. Sabemos que existen las imitaciones pero verdaderamente nos parece que sólo logran aplausos que se diluyen en lo que se tarda en descubrir la copia.

Por esos narradores y por el movimiento de Narración Oral es que nos sentimos apenadas, tanto trabajo de tantos, para que unos pocos bastardeen el oficio apelando a recursos probados sin pasar por la sana manía de buscar nuevas formas y arriesgarse a que gusten o sean un verdadero fiasco.

De todos modos como, por sobre todas las cosas aún creemos, como diría Galeano, en el “bicho humano que viviendo, diciendo va”, apostamos a que los escenarios varios se inunden de novedosas producciones para el disfrute de todos

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Lo que se cuenta por ahí…

Cuando nos ahogo una cortina

 

Alguna vez hemos estado como fuera de la vida, en el espacio laberíntico entre la vida y la muerte, y fue cuando nos envolvió una cortina o bien se nos desprendió encima o porque no supimos encontrar la salida entre sus grandes pliegues.

Envueltos en la cortina y rizados en su rizo nos perdimos en un interregno entre ópera y baile de máscaras, entre negro y blanco, sin saber qué podía ser de nosotros, en manos del verdugo de terciopelo.

 

Ramón Gómez de la Serna en Por favor, sea Breve.

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Encuentro con escritores

 

El viernes 23 de mayo a las 21:30 en el Ciclo Encuentro por escritores estará presente Cristina Wargon. Se narrarán algunos de sus cuentos y la escritora conversara con el público y las narradoras. Conduce Marta Lorente. En Finis Terra, Honduras 5200, con entrada libre

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Noticias, chivos y chimentos

 

Felicitaciones a Liliana Cinetto por “Problemas en el ropero y otros versos diversos” su nuevo libro de poemas que cuentan historias.

 

Agradecemos el ejemplar recibido de “Relatos de la Patagonia originaria, mitos y leyendas de los tehuelches y los mapuches” compilada por Laura Migliarino y Pablo R. Medina con ilustraciones de Teyo de Ediciones Continente. Por lo leído hasta ahora: un libro para disfrutar por contenido y diseño.

 

Taller de Narrcaión Oral por Marcela ganapol en el Museo Sivori, Av Infanta Isabel 555. Inicia el jueves 22 de mayo de   10 a 12. Informes: 47757093

 

Si no tenés inscripción previa al Encuentro de Narradores, no desesperes. Podrás inscribirte el mismo viernes 2 o sábado 3.

 

Taller de Narración Oral de Vivi Garca en SUM Club de Cultura, Arce 235, Inf. 4774-5854   cread@fibertel.com.ar

 

Patricia Orr inicia  su próximo Taller de Narración Oral  "La vida es cuento"  en el que  aúna su experiencia y  formación en la narración oral, teatro y  práctica psicoanalítica. El Taller (de grupo pequeño) comienza el  7 de mayo, 19.30 y finaliza el 25 de junio en Belgrano. Inf.  4789-0764   www.patriciaorr.com.ar 

 

Cursos y Talleres 2008 organizados por LA KUENTERA Informes 011 15 68 78 65 12 lakuentera@yahoo com. Ar    

 

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Agenda de mayo

 

Jueves

 

8

17.30

LA CASA VERDE de Mario Vargas Llosa con Marta Lorente y grupo / Idea y dirección Marta Lorente  

 

Feria del Libro-Sala Jorge Luis Borge

Entrada a la feria

 

Viernes

 

2

21:30

ENTRE FLORES música, textos e imagen con

Claudia Stella (narración)    

 

Espacio Ecléctico-Humberto Primo 730

Entrada $15

 

2

21.30

GENTE DE PALABRA coordina Marta Lorente

 

Finis Terra – Honduras 5200

Cons Min $  8

 

9

18:00

CUENTOS EN RAYUELA - niños-

Lib.Rayuela - Pza Italia y

44, La Plata

Entrada Libre

 

9

20:00

CUENTOS EMBRIAGADOS - adultos

COT calle 7 y Pza Olazabal, La Plata

Con entrada